Durante su gira por Estados Unidos, el ministro de Economía Luis Caputo y el presidente del Banco Central Santiago Bausili mantuvieron reuniones privadas con inversores de Wall Street en paralelo a la agenda oficial que incluyó la participación en la cumbre del FMI.
El equipo económico defendió las últimas medidas para bajar la volatilidad de tasas, mientras los inversores manifestaron cuatro preocupaciones centrales por el futuro de la economía argentina. Según fuentes consultadas, la percepción hacia el plan económico sigue siendo positiva, aunque con algunas luces amarillas en el radar.
Hubo exposiciones públicas, como la del jueves en el Atlantic Council, pero también encuentros cara a cara cerrados organizados por bancos internacionales. Varias entidades financieras argentinas participaron de estos encuentros y posteriormente hicieron públicos informes sobre las conclusiones.
Según un informe del Banco Galicia, hay dos preguntas recurrentes de los inversores: "¿Cuáles son los buffers (amortiguadores) que tendrá Argentina para suavizar un aumento potencial de la volatilidad en 2027?" y "¿Cuándo volverá Argentina a tomar deuda en los mercados internacionales?"
Esta segunda pregunta pareció contestada cuando Caputo anunció que buscará un esquema de garantías de organismos de crédito que le permita al Ministerio de Economía tomar préstamos directos de bancos internacionales. Mencionó una cifra de hasta US$ 4.000 millones por esta vía.
"Las respuestas siempre giraron en torno al nivel de tasas al que eso podría ocurrir, dejando en claro que no hay una negativa dogmática", plantearon desde el Galicia. El ministro indicó que sería razonable una tasa de entre 5,5 y 6,5% anual para estos préstamos con garantía.
Un ejecutivo presente en las reuniones resumió la posición oficial: "Lo que vienen diciendo es que la tasa de bonos argentinos les parece muy alta. No van a salir con estos niveles de tasa. Para no tener inconvenientes con pagos de deuda buscan fuentes alternativas".
Sin embargo, un tercer ejecutivo advirtió sobre los riesgos: "El problema de estas líneas de financiamiento es que son con bancos internacionales y tienen un seniority (prioridad de cobro) de deuda más alto, le bajás probabilidad de pago al resto de los bonos", en caso de un estrés financiero.
Por su parte, el Banco Comafi identificó cuatro observaciones que hacen en el mercado internacional. En primer lugar, consultas sobre los "riesgos asociados al potencial incremento de la irregularidad del crédito, en un contexto donde la mora de las familias alcanza niveles preocupantes".
Los inversores internacionales, sin incrementar sus posiciones en activos argentinos, eligen mantenerlos para esperar los próximos meses, en una actitud de cautela expectante ante las definiciones de política económica que vendrán.

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