El ministro de Economía, Luis Caputo, viaja a Bangkok para participar de las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial, en un momento de tensión política y con la meta de reservas en la mira.
La comitiva de Palacio de Hacienda incluye al presidente del Banco Central, Santiago Bausili, y al vicepresidente, Vladimir Werning. El objetivo central es destrabar el desembolso de un fondo de más de US$ 800 millones pendiente tras la última misión técnica.
En Tailandia, Caputo se reunirá con la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva; el titular del Banco Mundial, Ajay Banga; y el presidente del BID, Ilan Goldfajn. También participará del G20, del CMFI y de un panel sobre reformas en América Latina.
La discusión retoma la visita de la jefa de misión del FMI, Joyce Wong, a fines de septiembre. Hasta ahora no hubo anuncio de acuerdo técnico por la tercera revisión, paso indispensable antes de que el Directorio habilite el desembolso.
El foco está en la letra chica de los números semestrales. El equipo económico sobre cumplió la meta de reservas netas de junio, pero deberá solicitar un waiver fiscal: el superávit primario del primer semestre llegó a $ 6,29 billones, por debajo de la pauta de $ 6,86 billones.
Los fondos podrían aliviar el último pago al organismo, aunque Argentina tiene vencimientos por US$ 865 millones en noviembre y otros US$ 340 millones en diciembre. La fecha de llegada de los fondos frescos aún no está confirmada.
La portavoz del FMI, Julie Kozack, advirtió que la recuperación no debe quedar confinada a energía, minería y agro, sino ampliarse de manera más equitativa entre sectores y trabajadores. Esa condición se ata a la sustentabilidad del plan de ajuste.
Hace pocos días, el Banco Mundial redujo su cálculo de crecimiento para Argentina al 2,1%, frente al 3,6% previsto en junio y el 4% estimado a comienzos de año. Pese al recorte, el organismo pondera las reformas estructurales y proyecta tres años de expansión hacia 2027.
Para Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, el resultado de estas conversaciones puede incidir en la disponibilidad de dólares, la presión sobre la deuda y el tono de la política económica que atraviesa al área metropolitana.
Junto al viceministro José Luis Daza, Caputo participará de una cumbre de ministros de la región con las autoridades del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, en el marco de las reuniones internacionales.
Las reuniones con el Banco Mundial y el BID también son claves porque ambos organismos fueron piezas fundamentales para completar el programa financiero. Sus garantías permitieron que Argentina acceda a préstamos con bancos privados, en un contexto de riesgo país y viento de frente internacional.
Con información de Clarín, sección Economía/Pyme.

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