El ministro de Economía, Luis Caputo, salió al cruce de las estrategias que están implementando los bancos para lidiar con el aumento de la morosidad y confirmó que el Gobierno mantiene conversaciones directas con las entidades financieras para que mejoren las condiciones ofrecidas a clientes con dificultades de pago.
Las declaraciones del titular del Palacio de Hacienda llegaron apenas un día después de que el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, descartara cualquier tipo de rescate regulatorio para aliviar la situación de los deudores morosos del sistema financiero.
"Entonces hemos hablado con los bancos y les dijimos que esto no funciona así", mencionó Caputo en referencia a las estrategias que están adoptando varias entidades, como intentar cobrar atrasos con tasas más altas o vender carteras morosas a estudios jurídicos especializados en cobranzas.
Durante una entrevista en el programa Economía de Quincho, el ministro explicó que el cambio radical en el modelo de negocios bancario, tras el fuerte recorte del financiamiento al sector público, derivó en un crecimiento acelerado del crédito privado que trajo aparejados problemas de calidad en las carteras.
"Antes, poco más del 50% de los créditos de los bancos iban al sector público o Banco Central y apenas llegaba al 22% al sector privado. Hoy eso se dio vuelta", detalló el funcionario, describiendo la transformación estructural que atraviesa el sistema financiero argentino.
Caputo fue particularmente crítico con la gestión crediticia de las entidades: "Antes los bancos tenían más gente en el Departamento de Compliance, que es el que persigue a la gente, que en el departamento de crédito. Ahora se dio vuelta. Empezaron a actuar de bancos y en ese proceso dieron algunos créditos malos".
El ministro advirtió que la reacción de endurecer condiciones puede ser contraproducente: "Algunos bancos tienen la teoría de que para recobrar esos malos créditos hay que cobrar una tasa alta", indicó, señalando que esta lógica puede agravar el problema al dificultar que los clientes regularicen su situación.
Sin embargo, Caputo destacó avances en las negociaciones: "Entiendo que varios bancos están hablando con las pymes y les están dando tasas mucho más razonables y plazo más largo", en referencia a los procesos de refinanciación que se están desarrollando tanto para empresas como particulares.
La intervención del ministro se produce en un contexto delicado para el sistema financiero, con aumentos significativos en la morosidad de tarjetas de crédito, préstamos personales y financiamiento empresarial, tras meses de tasas elevadas y contracción de la actividad económica que impacta especialmente en el AMBA.
La posición oficial busca evitar un deterioro mayor de las carteras bancarias sin recurrir a esquemas de rescate estatal, manteniendo la lógica de que las soluciones deben surgir del diálogo entre privados, pero con la presión gubernamental como factor de equilibrio en las negociaciones.

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