El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió que la demanda de dólares podría duplicarse en los cuatro meses previos a las elecciones presidenciales de 2027 y sumar una presión extra de US$ 7.000 millones sobre el nivel habitual.
Según una planilla mostrada por el funcionario, el adelanto de importaciones podría alcanzar US$ 1.850 millones y las compras de ahorristas US$ 5.240 millones. Ese monto sería adicional al flujo regular estimado de US$ 1.700 millones por mes, unos US$ 6.800 millones en cuatro meses.
Caputo sostuvo que el equipo económico está en una posición «confortable» porque la oferta de divisas del mercado, más las «municiones» disponibles, compensaría el exceso de demanda. En un evento de El Cronista, dijo que no espera volatilidad cambiaria, aunque se preparan «como si fuera a pasar».
El funcionario citó como respaldo las inversiones del RIGI y el incremento de la balanza comercial, que según sus cálculos aportarían US$ 9.000 millones de oferta. También remarcó que los pesos no salen «de cualquier lado» y que adelantarlos tiene un costo alto para el sector privado.
El ministro detalló la «bazooka de reservas» mencionada por Javier Milei: compras de reservas por US$ 20.000 millones, swaps con China y Estados Unidos por US$ 20.000 millones cada uno, y dólar futuro por US$ 15.000 millones. En total, US$ 75.000 millones.
Los datos del Banco Central muestran que entre abril y diciembre de 2025 la compra de dólares y los pagos con tarjeta orillaron US$ 32.000 millones. En julio, 1,7 millones de personas realizaron compras netas por US$ 2.916 millones, el máximo desde octubre de 2025.
La información se conoció en una jornada en la que el riesgo país descendió un 3% a 607 puntos básicos, tras interrumpir una escalada de 11 jornadas que llevó el índice del JP Morgan a un máximo en seis meses de 640 puntos.
Caputo advirtió que el máximo que pueden hacer algunos agentes es adelantar pesos, «lamentablemente, a un costo muy alto», porque eso le costó al sector privado casi US$ 2.000 millones en pérdidas. Negó que el Banco Central tenga el mandato de «ganarle plata» al sector privado.
El ministro señaló que la dolarización desde mayo del año pasado a julio de este año rondó los US$ 1.700 millones por mes. Según sus cálculos, las compras en exceso al promedio totalizaron US$ 5.900 millones en los meses previos a las elecciones de 2025, mientras que después de los comicios se compró menos del nivel regular.
Caputo insistió en que las necesidades en exceso de 2027 serían más que compensadas por la oferta de divisas del mercado, sin contar los stocks del equipo económico. Por eso, consideró que el Gobierno no espera un año con la gente muerta de miedo.
Para los analistas, la demanda de divisas en 2027 será mayor a la estimación oficial. Fernando Marull ubica un piso de US$ 30.000 millones, mientras que Carlos Melconian estima US$ 35.000 millones.
Los economistas consultados creen que el Gobierno «sobreestima» su poder de fuego. Según EcoGo, el Banco Central compró US$ 14.300 millones de reservas, pero descontados los US$ 6.875 millones vendidos al Tesoro para pagar deuda del Tesoro y del Bopreal, la acumulación neta fue poco más de US$ 8.000 millones.
Para los hogares y comercios de la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano, la incertidumbre cambiaria suele acompañar decisiones de compra y consumo, especialmente cuando la demanda de divisas se eleva antes de elecciones.

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