El ministro de Economía Luis Caputo salió a explicar en redes sociales la caída de la actividad económica registrada en febrero de 2026, luego de que el INDEC difundiera datos que mostraron una retracción del 2,6% desestacionalizada y del 2,1% interanual en el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE).
"En 2026, el mes contó con dos días hábiles menos que en 2025, además de haberse registrado un paro general", argumentó el funcionario para justificar los números negativos. Según Caputo, pese a la baja puntual, 8 de los 15 sectores que conforman el EMAE registraron crecimiento respecto a febrero del año anterior.
La explicación del ministro busca minimizar el impacto de una cifra que cortó una racha de dos meses consecutivos con registros positivos, que habían alimentado las expectativas de que la actividad económica podría estar dando un giro hacia la recuperación. Para encontrar una caída interanual mayor hay que retroceder hasta septiembre de 2024, cuando el índice se ubicó en -2,4%.
Desde la perspectiva del área metropolitana de Buenos Aires, esta retracción impacta directamente en sectores clave como servicios financieros, comercio y construcción, que concentran gran parte de su actividad en la Ciudad y el conurbano bonaerense. Los paros generales suelen tener mayor incidencia en estas zonas por la alta densidad de actividad económica.
El reporte del INDEC, dirigido por Pedro Lines, mostró que entre los sectores que crecieron se destacaron Pesca (14,8%) y Explotación de minas y canteras (9,9%). Esta diversidad sectorial es lo que Caputo denomina "tendencia subyacente" que se mantiene en terreno positivo, argumentando que el indicador "acumula casi dos años de expansión ininterrumpida".
Las particulares frases utilizadas por Caputo para justificar la retracción van en línea con otras expresiones polémicas que ha usado para defender el modelo económico. En abril, durante una charla en la Bolsa de Comercio de Rosario, arremetió contra economistas que piden devaluar: "Me da ganas de cagarlos a patadas en el culo a todos", manifestó con un exabrupto.
En febrero, en medio de la tensión con el sector textil, el ministro había asegurado que nunca compró ropa en Argentina "porque era un robo", mientras que en julio del año pasado ironizó sobre el tipo de cambio: "Si tenés pesos y sabés que está baratísimo, comprá", desafió ante ejecutivos en la Universidad Austral.
La caída de febrero plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de la recuperación económica, especialmente en un contexto donde la inflación detuvo hace diez meses su proceso de desaceleración. Para los sectores productivos del AMBA, la clave estará en si marzo logra retomar la senda positiva o si la retracción se profundiza en los próximos meses.

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