La influencer peruana Nadeska Widausky fue capturada en Lima por agentes de Interpol tras ejecutarse una orden de arresto internacional emitida por Bélgica. La intervención forma parte de un operativo contra el crimen transnacional y se realizó bajo el mecanismo de Notificación Roja, utilizado para localizar personas requeridas por la justicia internacional.
Según información preliminar, las autoridades europeas la requieren por su presunta vinculación con redes de trata de personas y tráfico de drogas. El arresto ha generado amplia repercusión en el mundo del espectáculo, especialmente porque apenas tres días antes la modelo compartía publicaciones desde Arequipa en sus redes sociales.
El caso reactivó especulaciones sobre presuntos vínculos con el caso Oropeza y conexiones con figuras del entretenimiento digital. Widausky se había hecho conocida por su participación en programas de espectáculos y su presencia constante en plataformas digitales.
Los antecedentes judiciales de la influencer ya eran complejos. Hace un año, la Tercera Fiscalía de Extinción de Dominio de Lima logró recuperar un departamento y un estacionamiento registrados a su nombre junto a Ítalo Farias, ubicados en el distrito de Jesús María.
Ambos inmuebles, valorizados en US$ 255.157,60, fueron vinculados a delitos de lavado de activos, estafa y robo agravado. Los bienes pasaron al Programa Nacional de Bienes Incautados tras determinarse que habrían sido adquiridos con fondos ilícitos.
Los peritajes contables revelaron que Widausky presentó un déficit patrimonial de S/ 762.119,26, mientras que Farias registró uno de S/ 4'356.760,00. Estos hallazgos sustentaron la demanda de extinción de dominio como parte de la estrategia para debilitar estructuras económicas vinculadas al crimen organizado.
La situación legal de la modelo se agrava tras su captura y la activación de la orden internacional. Enfrenta nuevas investigaciones por presuntos delitos transnacionales, mientras persisten los cuestionamientos sobre su patrimonio y posibles lazos con redes criminales internacionales.

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