El canillita Guido Miranda logró regularizar su puesto de diarios en Puerto Madero, el único del barrio, tras una semana de tensión por dos actas de intimación.
El Gobierno porteño lo contactó el lunes para resolver su situación y, según Miranda, le entregaron el permiso en tiempo récord después de la repercusión mediática de la nota publicada en Clarín.
“Se comunicaron conmigo y se expidieron en tiempo récord con el permiso. Fue un gran sorpresa para mí. Así que ahora hay que darle para adelante”, dijo Miranda a Clarín el martes por la mañana, en una pausa de su trabajo.
Su familia trabajó durante décadas en el centro porteño. Él lleva más de 25 años en Puerto Madero, donde empezó con un caballete y un tablón hasta que en 2021 recibió un puesto verde, metálico, de los que se ven por toda la Ciudad.
Ese puesto lo convirtió en el primer y único de diarios y revistas del barrio. La entrega fue un evento del que participó el ex Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta.
El puesto está en la plazoleta Juan Manuel Fangio, en Azucena Villaflor y Aimé Painé. La semana pasada, Miranda llegó a pensar que sus días en el barrio estaban contados porque recibió dos actas de intimación para retirar el puesto.
La jefatura de gabinete consideraba que operaba sin permiso y le advertía que podrían multarlo o retirar el puesto. “Vengo pidiendo la habilitación específica de este puesto, y no me la otorgan. Estoy como un ilegal, en mi propio puesto oficial”, se lamentaba.
El trámite venía trabado. En 2015, la Ciudad le había otorgado un permiso de uso del espacio público que la Corporación Antiguo Puerto Madero nunca le dejó usufructuar, en Juana Manso al 700, sobre uno de los laterales del hotel Hilton.
Entonces se instaló con sus caballetes en Juana Manso al 1100, al reparo de uno de los edificios históricos del barrio. En 2020, en plena pandemia, conoció al entonces Jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, quien se comprometió a ayudarlo a lograr el emplazamiento del puesto.
En las últimas semanas, desde el Gobierno porteño explicaban que “efectivamente se lo intimó porque no tiene el permiso para tener el puesto de diarios” y que debía iniciar el trámite por la plataforma TAD. “Si pone todo en regla, no va a tener problemas para que le emitan el permiso”, aseguraban.
“Me dicen que estoy flojo de papeles porque hace años que no me entregan el permiso que vengo solicitando hace años, así hasta el infinito”, se lamentaba Miranda. Ahora, con todo en regla, celebra la decisión ante vecinos y medios.
El permiso ahora incluye la posibilidad de sumar otros rubros, como la venta de café, aunque Miranda asegura que eso no está en sus planes. Su alegría también se ve en cada abrazo de los vecinos que se acercan a llevarse un diario.
Todos fueron importantes para difundir su problema, con carteles pegados en postes de alumbrado o semáforos de Puerto Madero. Hasta se reunieron para sacarse una foto común con Miranda, como muestra de apoyo al canillita que logró que el barrio siga teniendo su única parada de diarios.
Con información de Clarín y Notibaires24.

Comentarios