Camila Coronel, guardavidas de Monte Chingolo, fue confirmada en la Selección Argentina de Salvamento Deportivo y viajará a Sudáfrica en noviembre para el Mundial 2026.
Será su segunda participación internacional después del Mundial de Queensland, Australia, donde obtuvo una medalla dorada y sumó podio en otras cinco categorías.
La convocatoria llegó tras meses de espera y buenos resultados en los torneos clasificatorios. Coronel combina su trabajo como profesora de Educación Física y guardavidas con una exigente rutina de entrenamiento.
“Quiero bajar mis marcas y espero que podamos meternos entre los 8 mejores del mundo. Traer una medalla sería un sueño”, comentó en charla con Clarín.
La guardavidas forma parte del Club Salvamento AMGAA de Lanús y ya cumplió el sueño de llevar la bandera argentina. En 2024, en Queensland, se quedó con el primer puesto en 100 metros de arrastre de maniquí tras una remontada.
“Cerraba la prueba sin ver a nadie, solo una sombra por abajo. Todavía no sé de dónde saqué fuerzas para recuperarme y pasar a las otras competidoras en los últimos 25 metros”, recordó.
“Solo escuchaba gritos y voces argentinas que me incentivaron a dejarlo todo en mi prueba favorita e ir por la dorada que era el único color que faltaba”. En esa participación mundialista también obtuvo una plateada y cuatro bronces.
Para Coronel, representar a la selección refleja un proceso que excede su esfuerzo individual: “No es solo trabajo mío, es gracias a mis entrenadores y mi familia, que son un pilar fundamental en el día a día”.
“Al recibir el llamado sentí felicidad y también responsabilidad de hacer todo lo que esté a mi alcance para llegar de la mejor manera”, explicó. La espera se extendió durante meses, aunque confiaba en sus posibilidades por los resultados obtenidos en los clasificatorios.
“Mi desempeño en todos los torneos clasificatorios que se hicieron fue bueno, siempre estuve en el podio en las pruebas que son mi especialidad. Corriendo y nadando siempre me destaqué”, señaló.
Su preparación combina pileta, atletismo y gimnasio con una rutina de uno o dos entrenamientos diarios. “Mi rutina hace años es igual: entrenar, trabajar y hasta hace un año también estudiar, seguir aprendiendo y perfeccionándome en lo que hago”, relató.
Coronel practica salvamento deportivo desde 2016 y reconoce que en estos años también pensó en bajar el ritmo. Sin embargo, cada regreso a la competencia terminó funcionando como un nuevo impulso.
“Mientras el cuerpo me dé, quiero seguir entrenando y representando a mi país. Es un orgullo y no hay nada más lindo”, afirmó. En Sudáfrica competirá en distintas pruebas de pileta y playa, entre ellas los 100 metros de arrastre de maniquí con aletas.

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