La CAF aprobó el 1 de octubre de 2026 dos préstamos por USD 305 millones para renovar la Línea B del Subte en la Ciudad de Buenos Aires y para convertir dos tramos de la Ruta 40 en San Juan en autopista de doble calzada.
El financiamiento para Buenos Aires será de USD 145 millones, con garantía de la Nación, y cubrirá la primera fase del Proyecto de Modernización de la Línea B. San Juan recibirá USD 160 millones para el Programa de Conectividad para la Integración Regional.
La Línea B recorre 11,8 kilómetros, tiene 17 estaciones y transporta diariamente a más de 250.000 pasajeros. Tras casi un siglo de operación, convive con una flota heterogénea que incluye coches de más de 60 años, una alimentación eléctrica mediante tercer riel de 600 voltios y un sistema de señalamiento que restringe la frecuencia de las formaciones.
La inversión total prevista para esta fase asciende a USD 241,7 millones y será ejecutada por Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado. El proyecto contempla la compra de 29 formaciones nuevas, equivalentes a 174 coches, con aire acondicionado, frenado regenerativo, cámaras de seguridad y condiciones de accesibilidad universal.
La modernización también incluye el cambio de la tensión eléctrica de 600 a 1.500 voltios y la incorporación de tecnología CBTC, un sistema de control de trenes basado en comunicaciones. Se sumarán obras de renovación de vías y drenajes, junto con la adecuación del Taller Rancagua y la gestión integral de la iniciativa.
Los usuarios habituales de la Línea B y sus 800 trabajadores serán los beneficiarios directos. La mejora también alcanzará a los más de 800.000 pasajeros que utilizan cada día toda la red de subterráneos porteña, mediante una distribución más equilibrada de la demanda y una mayor interconexión entre las líneas.
La capacidad por formación aumentaría 16% y el intervalo en hora pico bajaría de aproximadamente cuatro minutos a dos minutos y 30 segundos. La renovación de los equipos y de la infraestructura también apunta a reducir el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero.
En San Juan, la obra vial alcanzará cerca de 50 kilómetros y beneficiará de manera directa a alrededor de 1,5 millones de personas de San Juan y Mendoza, de acuerdo con la información oficial. Durante la construcción se prevé la generación de más de 4.000 empleos directos e indirectos, mientras que los tiempos de viaje caerían un 35% una vez terminados los trabajos.
La Ruta Nacional 40 es la principal vía de conectividad de San Juan, pero al sur de la capital provincial presenta sectores deteriorados, capacidad limitada e intersecciones con condiciones de seguridad insuficientes. Su trazado original data de 1935 y afronta una mayor circulación asociada al crecimiento de actividades productivas. La minería sanjuanina alcanzó en 2025 un récord exportador de USD 1.757 millones.
El programa financiará una autopista con dos carriles por sentido, separación física central y control total de accesos. El trazado contará con intercambiadores a distinto nivel, colectoras destinadas al tránsito local e iluminación LED. La ejecución estará a cargo del Ministerio de Economía, Finanzas y Hacienda de San Juan.
La operación también busca reforzar las capacidades provinciales de planificación y gestión de proyectos viales. El menor tiempo de circulación permitiría reordenar la logística regional, aunque la fuente no detalla el alcance completo de ese beneficio.
Con información de: Infobae y datos oficiales de CAF.

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