El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires habilitó este martes dos carriles exclusivos para transporte público sobre la avenida Rivadavia en Caballito, a lo largo de 10 cuadras, como parte de las obras para el futuro TramBus T1, que unirá Nueva Pompeya con Aeroparque mediante vehículos eléctricos.
El corredor funcionará las 24 horas entre Yatay/Muñiz e Hidalgo/Ángel Giménez y será utilizado por las líneas 2, 8, 15, 26, 55, 65, 85, 86, 88, 103, 119, 132 y 145.
Por ese mismo corredor operará, además, la primera línea del Sistema Trambus hacia fines de 2026, en diciembre, con unidades de piso bajo, rampas en todas las puertas y espacios para personas con movilidad reducida y cochecitos.
Las unidades contarán con WiFi gratuito, validadoras multipago y cartelería audiovisual con información en tiempo real.
La T1 tendrá 22 kilómetros de extensión y transportará a 60.000 pasajeros diarios.
El sistema prevé reducir de una hora y 40 minutos a una hora el viaje entre Pompeya y Aeroparque, con una mejora de hasta el 30% en la velocidad promedio.
Esa mejora se busca con semáforos que extenderán la luz verde al detectar el paso de las unidades.
Desde la semana pasada ya se ve la pintura roja sobre el asfalto: una línea continua reservará el carril al transporte público, mientras que una línea punteada permitirá compartirlo con otros vehículos.
Los automovilistas podrán girar a la derecha, pero deberán incorporarse al carril exclusivo en la esquina anterior al cruce, por cuestiones de seguridad vial.
Los giros estarán habilitados inicialmente en Campichuelo y Acoyte, y más adelante también en el pasaje Balcarce.
Quienes tengan cocheras sobre ese tramo de Rivadavia podrán usar el carril para entrar o salir, aunque deberán ingresar en la esquina previa y retirarse en la siguiente.
El Gobierno de la Ciudad anticipó que próximamente deberán registrar sus vehículos.
La medida contempla operaciones de carga y descarga entre las 21 y las 7, una franja de menor circulación de colectivos.
El Ministerio de Movilidad e Infraestructura construye además dársenas sobre la vereda izquierda de Rivadavia e incorporará cajones azules en calles transversales para facilitar las tareas logísticas de los comercios.
Hace unas semanas, avenida La Plata, entre Chaco y Quito hasta Rivadavia, pasó a tener sentido único hacia el norte.
Como contrapartida, José Mármol y Pringles quedaron con circulación exclusiva hacia el sur, y Hipólito Yrigoyen, entre Muñiz y José Mármol, recuperó el doble sentido.
Además, Quito, entre avenida La Plata y Muñiz, quedó orientada únicamente hacia Muñiz.
Por esa modificación, la línea 2 circula ahora por Quito, Quintino Bocayuva y Rivadavia antes de retomar su trayecto habitual.
También se modificó la normativa de estacionamiento: sobre avenida La Plata está prohibido detenerse en ambas manos durante las 24 horas.
En Quito, se permite estacionar del lado par y se prohíbe del lado impar, donde está instalada la ciclovía.
La próxima etapa, prevista para octubre, modificará el sentido de circulación de Honorio Pueyrredón y Acoyte, que será el de mayor impacto.
La primera arteria invertirá su circulación entre el Cid Campeador y Neuquén: entre Gaona y Neuquén, el tránsito pasará a dirigirse hacia el sur, en sentido contrario al actual.
El parque lineal contará con dos paradores laterales, ubicados entre Gaona y Franklin, y entre Méndez de Andes y Aranguren.
En el tramo comprendido entre el Cid Campeador y Juan B. Justo, la avenida mantendrá ambos sentidos de circulación y tendrá paradores centrales.
Acoyte dejará de ser doble mano entre Neuquén y Díaz Vélez y quedará con un solo sentido hacia el norte, con paradores ya construidos sobre la derecha.
Felipe Vallese, entre Acoyte y Ambrosetti, será doble mano; Ambrosetti, entre Jauretche y Rivadavia, circulará hacia el sur; y Balcarce, entre Yerbal y Rivadavia, lo hará hacia el norte.
Con informacion de: Infobae, Clarin - Ciudades.

Comentarios