El Gobierno porteño envió a la Legislatura un proyecto de reforma integral del Código Contravencional y de la Ley de Procedimiento Contravencional. La iniciativa busca endurecer sanciones por conductas que alteran la convivencia urbana y no alcanzan la tipificación penal.
La propuesta establece multas de más de $7 millones por conducir alcoholizado, hasta $58 millones por venta ilegal en el espacio público y hasta 90 días de arresto para trapitos reincidentes. También agrava la reincidencia y amplía herramientas para asegurar el cumplimiento de las sanciones.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anunció la iniciativa rodeado de su Gabinete, con el ministro de Seguridad, Horacio Giménez, y el jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny.
También participaron Victoria Morales Gorleri, presidenta del Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, y Gabino Tapia, ministro de Justicia. El acto se realizó delante de un cartel con la leyenda “ley y orden”.
“Al delincuente menor de edad que rompe la ley sabiendo que no va a tener consecuencias; al que acosa, sigue o acecha a una persona en la calle; al estafador que se hace pasar por un banco para engañar a alguien y robarle sus datos; al puntero que financia agrupaciones violentas; al delincuente que lleva una bomba molotov a una manifestación: a todos ellos, bajo mi gestión, se les terminó la impunidad”, sostuvo Jorge Macri.
El jefe de Gobierno agregó: “No hay Ciudad para los porteños de bien si el Estado se arrodilla frente a las mafias y los violentos. Con este nuevo Código que presentamos endurecemos las penas, agravamos la reincidencia y hacemos que el que rompe la ley pague las consecuencias de sus actos”.
La reforma incorpora nuevas contravenciones, como seguimiento o acecho en vía pública, obtención de credenciales mediante engaños digitales, compraventa informal masiva en el espacio público, comercialización de datos personales, portación de dispositivos de interferencia de señales y manipulación fraudulenta de sistemas de cobro o transporte público.
La iniciativa también amplía sanciones en eventos masivos, incluyendo partidos de fútbol y recitales, en el tránsito, las apuestas y la protección animal.
Además, alcanza a los adolescentes de 14 a 17 años, al adaptar la normativa local a la Ley Nacional de Justicia Penal Juvenil, que entró en vigencia el mes pasado.
Por ruidos molestos, como poner música a todo volumen en espacios comunes de edificios, el proyecto aumenta los días de tareas de utilidad pública de 1 a 5 a 3 a 15. Las multas pasan de 100 UF a 600 UF máximo, y se agrega la posibilidad de hasta 10 días de arresto.
La UF es el parámetro para establecer el valor de las multas y se calcula de acuerdo con el valor de medio litro de nafta premium. Según la fuente, equivale a $1.173,08.
En junio, la Legislatura porteña ya había aprobado el endurecimiento de penas para trapitos y limpiavidrios, mediante la modificación de dos artículos que habían sido reformados en 2018. Ahora, con la inminencia de la campaña electoral de 2027, la iniciativa es más amplia.
El proyecto también busca castigar principalmente con multas, tareas comunitarias o días de arresto las faltas de tránsito, los ruidos molestos y el acoso callejero, conductas que no llegan a tener tipificación de delitos.

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