La familia de Román Coronel, un joven de 18 años vecino de Caballito, vive horas de angustia desde que el lunes al mediodía dejó su casa y no volvió a dar señales de vida. El adolescente se fue con una valija cargada de ropa y 10 mil dólares que tomó de la caja fuerte familiar, según confirmó su madre a la policía.
Carolina, la madre del joven, relató que pasó el domingo junto a su hijo sin notar nada extraño. El lunes por la mañana ella salió a trabajar dejándolo en el departamento familiar. Cerca de las 10 de la mañana, el padre intentó comunicarse con Román pero no obtuvo respuesta, lo que encendió las primeras alarmas.
Al regresar a su casa, Carolina encontró la habitación de su hijo revuelta y una valija faltante. Al revisar la caja fuerte familiar, confirmó el peor escenario: faltaban aproximadamente 10 mil dólares en efectivo. Desde ese momento, el teléfono del joven permanece apagado o fuera de servicio.
Las cámaras de seguridad del barrio permitieron reconstruir los movimientos de Román durante esa mañana. A las 9:30 horas se tomó un auto de aplicación, regresó a su domicilio cerca de las 11 y, tras pasar brevemente por el departamento, volvió a bajar. Un vehículo lo recogió a media cuadra de la esquina de Pedro Goyena y Malvinas Argentinas, en pleno corazón de Caballito.
La Policía de la Ciudad interviene en el caso y ya trabaja en la identificación del conductor del auto que levantó al joven. Los investigadores revisan las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona y cruzan información con las plataformas de transporte privado para dar con el paradero de Román.
La familia del adolescente difundió su foto en redes sociales y pide a cualquier persona que tenga información que se comunique con la comisaría vecinal o con ellos directamente. Román es de contextura delgada, mide aproximadamente 1,75 metros y al momento de su desaparición vestía ropa deportiva oscura.
El caso genera preocupación en el barrio porteño, donde los vecinos colaboran compartiendo las imágenes del joven. La hipótesis de una fuga voluntaria cobra fuerza por el dinero que se llevó, pero su familia insiste en que Román nunca había manifestado intenciones de irse ni problemas que justificaran una decisión así.
Las autoridades no descartan ninguna línea de investigación y trabajan contrarreloj para ubicar al joven antes de que transcurran las 48 horas críticas en casos de desaparición de personas.

Comentarios