No hace falta hurgar para confirmar las diferencias que Bullrich tiene con la gestión y con el armado oficialista de cara a 2027, aunque el síntoma privado es el que más preocupa.
Una fuente de la Mesa Política describió que cuando la senadora empieza a decir loco, se viene el quilombo, porque mira a Luis Caputo y le reclama que no levanta el consumo o que no están los votos para una decisión.
La misma fuente aclaró que ese loco de Bullrich no tiene nada que ver con la figura del presidente, sino con la forma en que arranca la bronca en la mesa.
Aunque hace apenas un año y medio Bullrich dejó el PRO y se afilió a La Libertad Avanza, ahora deja correr con picardía la idea de sumarse a un nuevo armado si el modelo violeta fracasa.
Los números de las encuestas estaban estables hace algunos meses, pero si se mira la serie desde fines de 2023, Milei no puede darse el lujo de perder esos votos.
Al menos dos sondeos midieron al presidente Milei y a la senadora en el mismo escenario: grosso modo, el mandatario la duplica, 20 a 10, cuando los testean juntos.
Bullrich está lejos de soñar con un triunfo, pero tiene capacidad de daño suficiente para complicar la reelección del presidente.
Su nombre sigue sonando como vice de Milei para 2027, delante de Sandra Pettovello, Martín Menem y Pablo Quirno.
Una fuente oficialista se quejó de que Karina, Santiago Caputo y Diego Santilli trabajan para la reelección, mientras que a los Menem les endilga pensar más en la propia que en el proyecto.
Los Menem, apodados turcos en el oficialismo, tienen argumento de defensa: cuando Luis y Santiago Caputo sugerían acordar con los gobernadores para las legislativas, ellos y Karina apostaron a un armado propio y les fue bien.
Ahora, los Menem creen que si la economía mejora, el año próximo el Gobierno estará más fortalecido para imponer sello y candidatos propios.
Según la información, Karina ahora también está apurada con acordar con los gobernadores, porque la negociación de las listas está atada a eliminar o suspender las PASO.
La traba medular es que la Justicia electoral avisó que esos cambios deben aprobarse este año, y para varios gobernadores sin reelección en 2031 acordar con Milei podría ser mejor negocio.
Una fuente oficialista enumeró a Pullaro, Llaryora, Frigerio, Orrego y Torres como mandatarios que podrían verse mejor con un acuerdo con Milei que con un peronismo/kirchnerismo recargado.
El argumento oficialista es que este Gobierno les da poco, pero que Kicillof o Massa los van a ir a comer vivos apenas asuman, porque saben que en esas provincias no hay reelección.
Un sector de la Rosada se muestra activo para cerrar con esos mandatarios: el Gobierno no pondría candidatos en los comicios locales y pediría apoyo para suspender las PASO y para la reelección de Milei.
La fórmula es un clásico: en la mayoría de los casos, los comicios locales irán separados de los nacionales, y el acuerdo podría cambiar el mapa de 2027.
El plan A es ir directo a las elecciones nacionales, con colectoras; el plan B sería dejar Primarias Simultáneas Abiertas pero no obligatorias, para que el peronismo pueda medir fuerzas.
Para la Ciudad y el conurbano, el debate no es menor: cualquier cambio en las PASO o en las alianzas puede alterar el mapa electoral de 2027.
Con información de: Clarín, Último Momento.

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