El Gobierno argentino cerró la primera fase de la licitación para vender el 90% del capital social que posee en Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) y dejó en carrera a dos consorcios que se disputarán la empresa.
La definición surge de la Resolución 1722/2026, publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina, que fija el 8 de octubre a las 10:00 como fecha límite para la apertura de las ofertas económicas. Según el texto, esas propuestas deberán presentarse a través de la plataforma pública CONTRAT.AR.
Los dos grupos que avanzaron a la segunda etapa son el consorcio integrado por Rowing, Arcos Saneamento e Participações, PHX AQUA AR BV y Transclor; y el conformado por Roggio Roas, Hidrosan Capital, Aguas del Plata Participaciones, Benito Roggio e Hijos y Central Buen Ayre.
El proceso se enmarca en el programa de reducción del tamaño del Estado impulsado por el presidente Javier Milei tras asumir en 2023, un plan que incluía privatizaciones. La venta de AySA se inició formalmente en agosto de 2025, luego de que la Ley Bases incluyera a la firma estatal entre las empresas pendientes de desinversión.
La licitación fue abierta como un procedimiento público nacional e internacional, de etapa múltiple y sin precio base. Las ofertas técnicas de ambos consorcios se abrieron el 15 de septiembre, y la Comisión de Evaluación verificó que cumplían con los requisitos del pliego.
Según la información oficial, el organismo pidió a los oferentes corregir errores que no alteraban la sustancia de las candidaturas y recomendó su admisión. El dictamen de preselección no recibió impugnaciones dentro del plazo previsto, por lo que el proceso pasó a la etapa de apertura económica.
Para Buenos Aires, la definición es relevante porque la licitación involucra a una empresa estatal de agua y saneamiento y porque el proceso se presentó como una venta del 90% del capital. La próxima instancia será clave para conocer las condiciones económicas de las dos ofertas y cómo se resolverá la operación.
La publicación en el Boletín Oficial da carácter formal a la preselección y ordena el calendario de la licitación. En ese marco, la apertura económica del 8 de octubre será el próximo paso del proceso, una vez que las ofertas técnicas fueron evaluadas y admitidas.
El texto oficial también aclara que la licitación se desarrolló como un procedimiento de etapa múltiple, lo que permite distinguir entre la evaluación técnica y la apertura económica. Esa estructura es la que llevó a que ambos consorcios hayan superado la primera fase y queden habilitados para competir por la empresa.

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