Un chofer de colectivo de la línea 511 fue brutalmente agredido por un pasajero en Pilar, sufriendo una triple fractura de pómulo derecho tras ser golpeado con una manopla. El salvaje ataque quedó registrado por las cámaras de seguridad del vehículo y conmocionó al transporte público del conurbano bonaerense.
El hecho ocurrió el jueves pasado cerca de las 17 horas en la intersección de las calles Paraguay y Baradero, en pleno centro de Pilar. Todo comenzó por una discusión aparentemente menor: un pasajero le reclamó al conductor que había tocado el timbre para descender, pero según Luis Romero, el colectivero agredido, el hombre nunca había hecho sonar la señal.
"Me dijo que había tocado el timbre, que me lavara los oídos. Yo le contesté que escucho bien, que no necesitaba ningún lavado y que no hiciera problema donde no lo había. Le abrí la puerta y se bajó", relató Romero en diálogo con el medio local Pilar de Todos.
Sin embargo, la situación escaló de manera inesperada. Cuando el chofer se disponía a continuar el recorrido, el agresor volvió a subir al colectivo y se dirigió directamente hacia él. Las imágenes captadas por la cámara interna del ómnibus muestran el momento exacto en que el hombre se acerca al conductor y le propina varios golpes en la cabeza con lo que la víctima identificó como una manopla.
Una mujer que viajaba en el colectivo intentó frenar la golpiza y fue quien alertó al 911 y al SAME. Romero fue trasladado inmediatamente al Hospital Central de Pilar, donde una tomografía confirmó la gravedad de las lesiones: triple fractura de pómulo derecho con desplazamiento y múltiples suturas en el rostro.
"Hace 19 años que soy chofer de colectivos y es la primera vez que me pasa una cosa así", lamentó la víctima, quien actualmente se encuentra con la cara hinchada, dificultades para alimentarse y vista nublada producto de la brutal agresión. Los médicos de la ART deberán evaluar en los próximos días si requiere cirugía.
Tras el ataque, Romero realizó la denuncia en el Destacamento de Agustoni. Junto a delegados y autoridades de la empresa Ruta Bus, aportó las imágenes de las cámaras de seguridad para que las autoridades identifiquen al agresor, quien permanece prófugo.
Este episodio se suma a una serie de ataques contra trabajadores del transporte público en el AMBA. Recientemente, en el barrio porteño de Constitución, un conductor venezolano de 36 años atacó con un fierro a un colectivo de la línea 60 tras una discusión de tránsito, rompiendo espejos y ventanillas antes de ser detenido por la Policía de la Ciudad.
El caso evidencia la creciente violencia que enfrentan los choferes de colectivo en sus jornadas laborales, especialmente en el conurbano bonaerense, donde los trabajadores del transporte reclaman mayor seguridad y protección ante este tipo de agresiones que pueden dejar secuelas permanentes.

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