Las acciones y los bonos argentinos volvieron a caer sobre el cierre este lunes y profundizaron la racha negativa de las últimas ruedas. El índice MSCI Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires cedió 3,2% en pesos, en los 89.166 puntos, extendiendo la tendencia bajista de las sesiones previas.
El riesgo país de JP Morgan ascendió 20 unidades y llegó a 808 puntos básicos, su nivel más alto desde el 24 de octubre de 2025. En paralelo, el BCRA no compró reservas y los bonos soberanos en dólares promediaron una caída de 1,2% en Wall Street.
El contexto internacional fue mixto: el Nasdaq recortó 1,1%, el Dow Jones subió 0,4% y el índice Bovespa de San Pablo cayó 0,8%, en los 167.921 puntos, extendiendo su propia racha de caídas. La volatilidad se alimentó por las altas tasas de la deuda norteamericana, la presión inflacionaria global, el balotaje en Brasil y las elecciones de medio término de EE.UU., que se definen el martes 3 de noviembre.
Entre los papeles argentinos negociados en Nueva York, los ligados a energía lideraron las bajas: YPF cayó 6,7%, a USD 43,85; Vista Energy, 5,3%; y Pampa Energía, 3,9%. Grupo Galicia recortó 2,5%, Mercado Libre ganó 3,2% y Satellogic se hundió 7,2%.
La tendencia negativa se viene dando desde julio y se extendió con fuerza en el tramo final de octubre. Los activos argentinos prácticamente cerraron el gap y descontaron toda la mejora que habían obtenido desde las elecciones legislativas del 26 de octubre de 2025.
El fenómeno local combina mayor cautela de los inversores, dudas sobre la capacidad del Gobierno para acumular reservas y afrontar los elevados vencimientos de deuda en moneda extranjera de 2027, junto con los pagos al FMI. También pesan la sensación de un dólar atrasado respecto de la inflación y la necesidad de altas tasas en pesos para contener una de las inflaciones más altas del mundo, en un marco de recesión técnica.
El evento decisivo de las elecciones presidenciales de 2027 también influye en la confección de carteras. Las dudas sobre la continuidad de la política económica ejercen una influencia negativa sobre las cotizaciones, en un mercado que ya muestra mayor sensibilidad ante los activos emergentes y, particularmente, ante los argentinos, tras episodios de default, incumplimiento de contratos, devaluación de la moneda y crisis económica en las últimas décadas.
El petróleo, uno de los factores que había aliviado al mercado, también cayó con fuerza: los futuros del Brent para entregar en enero perdieron 8,3%, a USD 104 el barril, mientras que el WTI para diciembre restó 8%, a USD 95,83.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL, señaló que las bolsas de Nueva York mostraron un comportamiento dispar, revirtiendo las subas iniciales ante la persistencia de las ventas en el sector tecnológico y de Inteligencia Artificial. Añadió que la incertidumbre sobre el financiamiento del Capex de los gigantes de la nube y los compromisos millonarios de infraestructura opacaron el alivio generado por el desplome de más del 7% en los precios internacionales del petróleo.

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