Boca Juniors sufrió una dura derrota ante Barcelona de Guayaquil en Ecuador, en un partido que se jugó bajo condiciones adversas por la lluvia torrencial que anegó el campo de juego. El resultado complica seriamente las aspiraciones del Xeneize en la Copa Libertadores.
El encuentro, dirigido por Diego Úbeda, estuvo marcado por las expulsiones en el primer tiempo. Rodrigo Ascacíbar, mediocampista de Boca, vio la tarjeta roja, mientras que por el lado ecuatoriano fue expulsado Céliz. Ambos equipos quedaron con diez jugadores en una cancha que presentaba serias dificultades para el desarrollo del juego.
La situación se complicó aún más para el conjunto de La Ribera cuando el arquero Leandro Brey debió abandonar el campo de juego por lesión. El joven portero, que venía siendo una de las figuras del equipo en el torneo continental, sufrió una dolencia que lo obligó a ser reemplazado en el primer tiempo.
El estadio Monumental Banco Pichincha de Guayaquil se convirtió en un escenario hostil para Boca, no solo por el apoyo de la hinchada local sino también por las condiciones climáticas extremas. La lluvia intensa transformó el césped en un lodazal, dificultando el juego asociado que caracteriza al equipo argentino.
Esta derrota representa un golpe duro para las aspiraciones de Boca en la Copa Libertadores 2026. El equipo de Úbeda necesitará recuperarse rápidamente para mantener vivas sus chances de clasificación a la siguiente fase del torneo más importante de Sudamérica.
El próximo compromiso del Xeneize será crucial para definir su futuro en la competencia. Los hinchas de Boca esperan que el equipo pueda reponerse de este tropiezo en territorio ecuatoriano y volver a mostrar el nivel que lo caracteriza en los partidos de local en La Bombonera.
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