La playa de Copacabana se pintó de azul y oro antes de la semifinal de Boca frente a Vasco da Gama, en un ritual que mezcló banderazo, cumbias, bombos y pirotecnia frente al mar.
Más de 1.000 personas se congregaron cerca de las 16 en el Quiosque Buenos Aires, cerca del Posto 5, para alentar a Boca y pedir por la copa que perdieron las gallinas.
La movida no fue tan multitudinaria como en 2023, cuando unos 40.000 hinchas llegaron a Río para la final de la Copa Libertadores, pero sí reunió a un grupo nutrido de fanáticos del xeneize.
El banderazo llamó la atención de los medios locales y de los miles de turistas que caminan por la costa, mientras el Quiosque Buenos Aires puso un DJ con cumbias conocidas para enganchar a la hinchada.
Entre los temas sonaron La pollera amarilla, el célebre tema que los hinchas de Boca le dedican a River, y después llegaron los bombos y la pirotecnia para marcar el ritual.
Los hinchas cantaron, contaron anécdotas y tomaron cerveza en una movida que mezcló ritual y banderazo.
La hinchada no fue solo de La Boca: también llegaron de Ensenada, Avellaneda y Lomas, y de otros distritos del conurbano y la Ciudad.
Del Oeste se acercaron hinchas de Ramos Mejía, Ciudadela y Haedo.
También hubo hinchas de Paso del Rey, Don Torcuato, Béccar y San Fernando.
De la Zona Norte se sumó Pacheco, y de la Ciudad llegaron de Caballito y Flores.
También se vieron hinchas de Gerli, Lugano, Parque Patricios y Barracas.
El relato de la movida recuerda a un video viral de Lobo Cordone, donde enumera equipos a los que convirtió goles durante su carrera: en Copacabana también hay hinchas de Boca de todas partes.
La máxima popular dice que en todas partes del mundo hay un argentino, y en este caso habría que sumarle que donde hay un argentino hay un hincha de Boca.
El encuentro incluyó cerveza, milho quente y caipirinhas de puestos callejeros, baratas y de baja calidad, que dejaron a más de uno prácticamente ciego por el ritual.
Los hinchas se mostraron optimistas para revertir la serie de semifinales ante Vasco da Gama este martes en el Maracaná, a partir de las 21.30.
Allí serán 4.000 los fanáticos del xeneize que acompañarán al equipo de Vasco Arruabarrena, en una noche que vuelve a poner a Boca en el centro de la atención.
El recuerdo de la Policía Militar en 2023 generó algunos momentos de tensión cuando algunos efectivos se ubicaron cerca de la gente, aunque esta vez no se registraron incidentes.
Hace tres años fue una cacería por las calles de Río y el Hotel Othon volvió a ser testigo de la llegada de los fanáticos de Boca, en un contexto que esta vez transcurrió sin choques.
Para el fútbol de AMBA, el dato no es menor: la hinchada que se volcó a Río no es solo de La Boca, sino de todo el conurbano y la Ciudad, y eso marca el peso de Boca en la región.

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