Miguel Battista, de 71 años, usó sus primeras palabras públicas para cuestionar a su entorno: “Tuve más afecto en prisión que por parte de mis vecinos”. El bioquímico, investigado en Esquel por el encierro de su familia, habló con calma tras presentarse en los tribunales.
El caso se conoció el jueves y conmovió a la comunidad chubutense. Según la investigación, Battista habría mantenido durante aproximadamente cuatro años a su esposa, de 41 años, y a sus tres hijos, de 19, 17 y 13, en una situación que la investigación describe como privación ilegítima de la libertad y abandono de persona.
El martes, fue trasladado desde una comisaría de Trevelin hacia los tribunales de Esquel. Allí se le confirmó en persona el avance de la causa. A su salida, mientras esperaba ser subido a un patrullero, dialogó con el medio local Noticias de Esquel.
Ante los periodistas, Battista dijo “no saber” si podría recuperar su libertad. Después, calificó la investigación: “Mi versión de los hechos es que es una gran persecución”. Y remató: “Pero bueno, tuve más afecto en prisión que con mis vecinos”.
El móvil policial lo llevó de vuelta a Trevelin, donde continúa detenido desde el sábado por la noche. La prisión preventiva que se le impuso tiene una vigencia de 10 días, por disposición del juez interviniente, mientras que la fiscalía había pedido 60.
Según el medio chubutense, los tres hijos declararon en Cámara Gesell ante las autoridades. Contaron que no fueron víctimas de cautiverio y que contaban con llaves de la casa. Esa versión contrasta con la hipótesis fiscal que sostiene la privación de libertad.
Su defensor, Daniel Sandoval, justificó parte de la conducta familiar. Señaló que Battista y su familia vienen de Olivos, zona norte del Gran Buenos Aires, y que su especialidad profesional “bastante científica” generó limitaciones para salir a la ciudad.
El abogado explicó que la esposa de Battista tiene una enfermedad y problemas severos de salud. Por eso, dijo, no debía dejarla deambular libremente. Sobre los hijos, sostuvo que, por sus edades, “fácilmente podrían doblegar a un anciano de casi 72 años”.
La causa sigue en etapa de investigación. La defensa descarta la privación ilegítima de la libertad, mientras el Ministerio Público Fiscal de Chubut entiende que pudo haber habido privación ilegítima. El próximo paso será definir si la detención se extiende más allá de los 10 días previstos.
El origen de la familia en Olivos conecta el caso con el Gran Buenos Aires. La defensa sostiene que ese dato y la especialidad científica de Battista explican una forma de vida más reservada. Para el Ministerio Público Fiscal de Chubut, en cambio, pudo haber habido privación ilegítima de la libertad.
La investigación también menciona abandono de persona. La causa sostiene que Battista habría impedido la libertad de su esposa y sus hijos durante cuatro años. La defensa, en tanto, insiste en que no hubo cautiverio y que los chicos tenían llaves de la casa.

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