El Gobierno analiza postergar la primera instancia de la licitación del Belgrano Cargas, prevista para el 11 de noviembre. La decisión se evalúa después de que Grupo México Transportes, el único interesado internacional, comunicara su retiro de la concesión de las tres principales líneas ferroviarias de carga del país.
El conglomerado, controlado por el multimillonario Germán Larrea, respaldó el miércoles su decisión con un comunicado en el que cargó contra el modelo de acceso abierto. Según la empresa, ese esquema “resulta ineficiente, resta competitividad al sistema en su conjunto, incrementa los costos y precios a los clientes y requiere de subsidios públicos para mantenerse”.
Fuentes oficiales ofrecieron una lectura distinta. Indicaron que GMXT sabía desde hace más de dos años que la licitación se realizaría bajo el sistema de open access y que esa condición nunca estuvo sujeta a negociación. La compañía mantuvo reuniones con el Ejecutivo para pedir un cambio de modelo, pero el pedido fue rechazado de forma reiterada.
Las mismas fuentes no consideran que el open access sea la verdadera causa del retiro, aunque no precisaron el motivo real. Afirmaron que la cantidad de consultas recibidas y el nivel de interés del proceso los mantiene confiados en que la licitación llegará a buen puerto.
El comunicado de Grupo México contrapuso el diseño argentino con el modelo de integración vertical que opera en México y está conectado a la red ferroviaria de Estados Unidos y Canadá. En ese esquema, una misma empresa controla la infraestructura y la operación. La compañía señaló que las bases de la licitación en Argentina no cumplen con lo recomendado por el grupo.
El esquema de acceso abierto está respaldado por la Ley 27.132, sancionada en abril de 2015 y promulgada en mayo. La norma separa la administración de la infraestructura ferroviaria de la operación de los trenes y permite que cualquier operador, público o privado, circule por la Red Ferroviaria Nacional mediante el pago de un canon. Su reglamentación técnica fue aprobada tres años después, a través del Decreto 1027/2018.
Fuentes oficiales subrayaron que nunca existió voluntad política de modificar esa legislación. Agregaron que los pliegos permiten que las unidades del sistema —infraestructura, operación y talleres— se operen de manera integrada o por separado, según las condiciones de cada oferta. Para el AMBA, la decisión no es menor porque el ferrocarril de carga forma parte de la cadena logística que abastece a puertos, zonas industriales y mercados.
La posible postergación responde al pedido de un oferente privado que solicitó una extensión del plazo para la apertura de sobres de la licitación de infraestructura. El mecanismo es similar al aplicado en agosto con la privatización de AySA, cuando la apertura fue reprogramada del 27 de agosto al 15 de septiembre por solicitud de las compañías interesadas.
Además, resta que el Gobierno publique los pliegos correspondientes a la etapa de operación y mantenimiento, un tramo del proceso que todavía no tiene fecha definida. Con la salida del conglomerado mexicano, la disputa por las tres principales líneas de carga del país queda con menos oferente internacional.
Con información de Infobae, que citó fuentes oficiales.
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