El Banco Central no compró dólares en el MULC por tercera rueda consecutiva, la pausa más larga desde enero.
El efecto Lula mantiene aún atento al mercado local, en una jornada que volvió a mostrar presión cambiaria.
El Banco Central llevaba comprados US$ 15.830 millones en lo que va del año, una cifra que supera en más de 50% el monto acordado con el FMI.
La decisión de no intervenir se dio cuando el volumen negociado superó los US$ 650 millones y el dólar mayorista subió a $1.542, su valor nominal más alto en términos históricos.
En el mercado de futuros se operaron US$ 1.477 millones, un monto más bajo que el registrado en la rueda del martes.
El contado con liquidación subió 1,3% hasta llegar a $1.677,94, en una rueda que volvió a mostrar presión sobre las cotizaciones financieras.
En octubre, el precio del dólar cable saltó 3,6% y la brecha con el dólar oficial volvió a la zona de máximos de más de un año.
El dólar cable permite cambiar pesos argentinos por dólares y girar esos fondos a una cuenta bancaria en el exterior.
Operadores indicaron que la falta de participación del BCRA no sorprendió en la rueda del martes, porque era la jornada en que se fijaba el tipo de cambio para un vencimiento del D30O6.
El bono dollar linked tiene un vencimiento de US$ 1.452 millones previsto para el viernes próximo.
Los operadores también señalaron que el martes el BCRA habría cedido su lugar al Tesoro, que intervino para comprar dólares, a diferencia de lo ocurrido el lunes.
Analistas de PPI indicaron que la estrategia podría estar asociada a los vencimientos que el Ministerio de Economía debe afrontar para la primera semana de noviembre.
En el informe, señalaron que llama la atención el movimiento porque el Tesoro suele vender dólares en contextos de tensión ante la imposibilidad de vender dentro de las bandas del BCRA.
En cambio, completaron los analistas de PPI, en caso de haber espacio para compras, es el BCRA el que suele hacerlas.
El Tesoro debe pagar US$ 877 millones de intereses al FMI el jueves 5 de noviembre.
Según el informe, apenas tendría US$ 869 millones en su cuenta en el BCRA y otros pagos por US$ 60 millones de aquí a esa fecha.
El último dato oficial al 23/10 era de US$ 925 millones, menos ventas por US$ 100 millones el lunes y compras por US$ 44 millones el martes.
El martes, el staff del FMI y el Gobierno de Javier Milei informaron que alcanzaron un acuerdo a nivel técnico sobre la tercera revisión del programa.
El entendimiento con el staff liderado por Joyce Wong es un paso clave para destrabar un desembolso de US$ 900 millones, aunque todavía resta la autorización del directorio.
El Fondo elogió los resultados impresionantes y afirmó que Argentina logró que las reservas internacionales netas superen en US$ 4.000 millones la meta prevista para fines de junio.
Además, el FMI sostuvo que se seguirán reforzando las reservas, en un contexto global más complejo.
La rueda del miércoles estuvo marcada también por ser la última licitación de deuda en pesos de este mes, con adjudicación de $11,56 billones sobre un total ofertado que rozó $15,8 billones.
La Secretaría de Finanzas logró sortear con holgura los compromisos de la fecha, en una nueva prueba de fuego para el Tesoro.
Con un nivel de rollover que alcanzó el 106,99%, el Tesoro no solo cubrió la totalidad de los vencimientos sino que volvió a embolsar financiamiento neto.
La demanda privada demostró sostener el apetito por la deuda soberana en pesos, aun cuando el Gobierno busca estirar los plazos de colocación hacia 2027 y 2028.
El resultado le permitió cumplir holgadamente con su programa de refinanciación sin tensionar la liquidez del sistema, según el informe citado.
Para la economía de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, la presión cambiaria vuelve a poner en el centro la estabilidad de precios, el costo de importaciones y la confianza del mercado.
Con información de Clarin y Último Momento.

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