En las próximas semanas, Argentina comenzará a operar baterías de litio importadas desde China para aliviar los picos de consumo en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
El primer parque, de 24 megavatios, construido por Sullairen, se conectaría al sistema el jueves 15 de octubre, según estima el Gobierno. Está en Bernal Oeste, cerca del nodo de Monte Chingolo, y la energía será comprada por Edesur.
La medida forma parte del programa ALMA-GBA, lanzado a fines de 2024 para instalar almacenamiento en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano. La idea es evitar cortes en los días más calurosos, cuando la demanda supera la capacidad de generación cercana.
En el verano, la zona demanda entre 12.500 y 13.000 MW en las horas pico, habitualmente entre las 14 y las 15 de un día laborable de febrero o principios de marzo. La capacidad de generación cercana es de 7.500 MW, por lo que el resto se importa desde otras regiones.
Las baterías funcionan como una herramienta que traslada la oferta en el tiempo: se cargan cuando el consumo es bajo, como a la madrugada, y se descargan entre la tarde y la noche. La carga dura entre 6 y 8 horas, mientras que la descarga puede extenderse hasta 5 horas.
En la Costanera Norte, Central Puerto construye un parque de 150 MW detrás de Nuevo Puerto, cuya energía comprará Edenor. Además, desplegará otros 55 MW en la central Costanera, detrás de la Reserva Ecológica, para Edesur. La inversión total de ambos parques es de casi 200 millones de dólares.
La obra de Nuevo Puerto tiene un avance cercano al 70% y contempla 135 contenedores de baterías de litio-ferrofosfato fabricadas por CATL, el principal fabricante del mundo. Los inversores y los centros de transformación son de Huawei.
El embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, denunció a Huawei por espiar para el Partido Comunista de China, pero en el caso de las baterías no interpuso objeciones. No hay intercambio de datos y tampoco hay alternativas económicas en otras partes del mundo.
El parque de Dock Sud, de 90 MW, junto con los de Nuevo Puerto y Costanera, estaría listo en la primera mitad de diciembre. Hasta mediados de 2027, los parques de almacenamiento aportarán 683 MW en el AMBA, una potencia equivalente a una central térmica de gran tamaño.
El impacto en la factura será acotado: los usuarios de Edenor y Edesur pagarán algo menos de $2.400 por MWh promedio en el año. Para un consumo medio de 300 kWh mensual, el recargo sería de $720 por mes.
En el Gobierno saben que las baterías son soluciones de corto plazo, aunque permiten desplazar la importación de combustibles más caros, como gasoil y fuel oil. A largo plazo, la prioridad sigue siendo ampliar la oferta de generación eléctrica.
Juan Luchilo, gerente general de Cammesa, declaró en un foro organizado por EconoJournal que estar preparados para el crecimiento de la demanda en el pico "es una obligación, pero no a cualquier costo". La frase resume el dilema: garantizar luz sin presionar costos ni líneas de transmisión.

Comentarios