El Banco Mundial ajustó a la baja su proyección de crecimiento para la economía argentina y ahora estima que se expandirá un 3,6% en 2026, por debajo del 4% que había proyectado en enero. La revisión coloca al país en una senda de recuperación más gradual, aunque manteniendo un desempeño superior al promedio regional.
La actualización fue difundida en el informe de Perspectivas Económicas Globales, donde el organismo también revisó a la baja las previsiones para gran parte de la economía mundial ante un escenario de menor crecimiento global y mayores tensiones comerciales. Para Argentina, el ajuste representa una moderación de 0,4 puntos porcentuales respecto a la estimación anterior.
El Banco Mundial señaló que la actividad económica mostró una desaceleración en los primeros meses del año. "El crecimiento se fortaleció a comienzos de 2026 en varias economías sudamericanas, aunque se moderó en Argentina debido a unas condiciones monetarias restrictivas", indicó el reporte.
En materia de inflación, el organismo destacó los avances logrados tras el programa de estabilización económica. Según el documento, la inflación núcleo "se redujo marcadamente en Argentina tras las medidas de estabilización adoptadas previamente", aunque las condiciones monetarias siguen siendo restrictivas para sostener la desinflación.
Para el período 2026-2028, el Banco Mundial proyecta que el crecimiento permanezca "relativamente sólido y estable, en torno al 3,6%", respaldado por las exportaciones pero limitado por políticas monetarias y fiscales restrictivas en el ámbito doméstico. El organismo remarcó que Argentina se beneficiará por su condición de exportador neto de energía, ya que los mayores precios energéticos respaldarán los ingresos por exportaciones.
La revisión del Banco Mundial se suma a la del Fondo Monetario Internacional, que en abril también ajustó a la baja sus previsiones para Argentina, estimando un crecimiento del 3,5% para 2026. Ambos organismos coinciden en que el ajuste responde al menor impulso de la actividad en la segunda mitad de 2025.
De concretarse estas estimaciones, Argentina seguirá ubicándose entre las economías de mejor desempeño de América Latina durante 2026, superando el promedio regional de 2,2%. Para 2027, se espera que la región crezca 2,5%, mientras que Argentina mantendría un ritmo similar al actual.
Desde una perspectiva técnica, la moderación en las proyecciones refleja el trade-off entre estabilización macroeconómica y crecimiento a corto plazo. Las políticas restrictivas, si bien necesarias para consolidar la desinflación, generan un costo en términos de actividad económica que los organismos multilaterales ahora incorporan en sus modelos de proyección.

Comentarios