La autopsia del cuerpo de Kevin Martínez, el adolescente de 15 años que murió tras un accidente de moto en Chascomús, confirmó que la causa de muerte fueron las lesiones del choque y no los golpes que recibió de un vecino mientras estaba en la camilla, según informaron fuentes judiciales.
El informe forense detalla que "la lesión más grave de Kevin Martínez es una fractura múltiple de los huesos del cráneo", compatible con el impacto contra una superficie a velocidad y no con los golpes en la cabeza que le propinó Leandro Marzzellino (50), quien se acercó al lugar del accidente y comenzó a agredirlo delante de médicos y policías.
Además del traumatismo craneoencefálico, el adolescente presentaba politraumatismos de importancia en el pecho que le causaron un sangrado significativo. Estas lesiones fueron determinantes en su fallecimiento.
Con estos resultados, fuentes judiciales explicaron que "no hay elementos para imputar el homicidio" a Marzzellino, quien será procesado por lesiones leves según las pruebas disponibles hasta el momento.
El caso tomó una dimensión particular cuando se conoció que entre la víctima y el agresor existía una historia previa de enfrentamientos. Según el entorno de Marzzellino, el hombre había denunciado previamente a Kevin por intentos de robo en la casa de su madre, una mujer con discapacidad.
"Cuatro veces me quiso robar acá adentro", declaró la madre de Leandro, quien explicó que habían realizado dos denuncias contra el menor por estos hechos. Sin embargo, aseguran que no se investigó porque Kevin tenía 15 años y recién en agosto iba a cumplir 16.
El accidente ocurrió el 12 de mayo en la esquina de Jacarandá y Quintana, cuando la moto en la que viajaba Kevin como acompañante impactó contra un Ford Ka. Según testigos, la motocicleta circulaba a alta velocidad y ninguno de los ocupantes llevaba casco.
Tras el choque, Marzzellino se acercó desde la casa de su madre, ubicada a pocos metros del lugar. Al reconocer al adolescente, le puso la rodilla en el cuello y le dio cinco golpes en la cabeza mientras Kevin estaba en la camilla médica, en presencia de personal sanitario y policial.
El caso expone las tensiones sociales en barrios del interior bonaerense, donde conflictos vecinales previos pueden escalar en situaciones de crisis. La investigación judicial continúa para determinar las responsabilidades penales correspondientes.

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