El informe preliminar de la autopsia del cuerpo de Agostina Vega, la adolescente de 14 años asesinada en Córdoba, reveló este lunes detalles estremecedores sobre el femicidio que conmocionó al país. Según el documento, la menor sufrió "un daño severo en vísceras" y el estado del cuerpo dificultó significativamente la realización del estudio forense.
Los peritos señalaron que "la pérdida de integridad de órganos" impidió tomar muestras de hisopados tradicionales para detectar signos de abuso sexual, ya que la zona pélvica estaba muy dañada por el desmembramiento. "Va a ser difícil comprobar científicamente algo", advierte una parte del informe que complica la investigación judicial.
El cuerpo de Agostina fue encontrado desmembrado el sábado en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, después de seis días de intensa búsqueda. Los rastrillajes permitieron recuperar todas las partes del cuerpo, confirmando la brutalidad del crimen que utilizó un "elemento punzante" según la autopsia, aunque sin mayores precisiones sobre el arma.
Por el femicidio está detenido Claudio Barrelier (33), ex pareja de Melisa Heredia, madre de la víctima. Los investigadores determinaron que el crimen ocurrió entre la noche del sábado 23 de mayo y las primeras horas del domingo siguiente, presuntamente en el garaje de la casa del acusado en Juan Del Campillo 878.
Las evidencias indican que Barrelier permaneció varias horas con el cuerpo antes de descartarlo, trasladando los restos en un balde de 20 litros y bolsas de consorcio utilizando un Ford Ka negro. Las cámaras de seguridad captaron el ingreso y salida del vehículo del predio entre las 11.45 y las 12.15 del lunes, cuando habría enterrado los restos y quemado basura para ocultar evidencias.
Un elemento clave en la investigación fue el resultado positivo de las pruebas de Luminol realizadas en la vivienda del sospechoso, incluso en elementos cortantes encontrados en el lugar. Los peritos confirmaron que Agostina no estaba embarazada, descartando esa hipótesis inicial.
Barrelier permanece internado en el hospital de la cárcel de Bouwer, donde recibe tratamiento psicológico y medicación tras detectarse "ideas y pensamientos suicidas". Por seguridad, se encuentra atado y bajo vigilancia médica permanente.
La fiscalía no descarta la participación de terceros en el crimen y continúa investigando quién pudo haber ayudado a limpiar la escena o colaborado en el ocultamiento del cuerpo. El caso ha generado una fuerte conmoción en Córdoba y reavivó el debate sobre la violencia de género en el país.

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