La junta médica de Chubut dio a conocer el informe final de la autopsia de Ángel Nicolás López, el niño de cuatro años que murió en abril bajo el cuidado de su madre biológica y su pareja en Comodoro Rivadavia. Los resultados confirman que el menor falleció por una combinación letal de bronconeumonía severa y traumatismos craneoencefálicos.
Los peritos forenses determinaron que Ángel murió de "un proceso infeccioso por bronquiolitis y bronconeumonía en concomitancia con traumatismos craneoencefálicos". El informe revela que el niño sufrió falta de oxígeno entre 6 a 12 horas antes de su muerte, lo que indica un período prolongado de sufrimiento.
La autopsia detectó 22 golpes internos en las regiones frontal, occipital y temporal de la cabeza, provocados dentro de las 12 horas previas a su fallecimiento. Estas lesiones fueron clasificadas como "lesiones vitales" con hemorragia en epidermis y tejido conectivo, confirmando que se trataba de agresiones físicas recientes.
El caso tuvo un desarrollo complejo desde el punto de vista forense. Inicialmente, la autopsia preliminar había revelado los múltiples golpes en la cabeza. Posteriormente, estudios histopatológicos mostraron la presencia de una neumonía severa que provocó falla cerebral por falta de oxígeno. Finalmente, tras más de 40 días de pericias, los especialistas concluyeron que ambas causas actuaron en conjunto.
Mariela Altamirano, la madre biológica del menor, y su pareja Maicol González están detenidos desde el 12 de abril con prisión preventiva por seis meses. Ella enfrenta cargos por homicidio agravado por el vínculo, mientras que él está acusado de homicidio simple.
El niño había sido puesto bajo el cuidado de su madre biológica por orden del juez Pablo José Pérez. Según el testimonio de Altamirano, ella notó que su hijo hacía "una especie de ronquido extraño" antes de darse cuenta de la gravedad de la situación. Sin embargo, la autopsia reveló que el menor ya presentaba graves problemas respiratorios horas antes.
La fiscalía apunta al padrastro como el principal responsable de los golpes, basándose en sus antecedentes de violencia. Su ex pareja ya lo había denunciado por agresiones hacia ella y su hijo. Los investigadores sostienen que la madre también es culpable por no haber actuado para proteger a su hijo.
Durante la audiencia de detención, González negó las acusaciones más graves, asegurando que en el ámbito familiar a Ángel "se lo corregía o se le daba un coscorrón como a cualquier nene", pero rechazó las denuncias de maltrato sistemático. El juez Alejandro Soñis dictó la prisión preventiva de ambos imputados.
El caso llegó al Hospital Regional de Comodoro Rivadavia el domingo de pascuas, cuando el niño ingresó en estado crítico tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. Los médicos ya habían advertido sobre un "antecedente de traumatismo previo" en la historia clínica del menor.

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