Las dos conductas más peligrosas en las autopistas que conectan con la Ciudad de Buenos Aires quedaron al descubierto en un nuevo informe del Observatorio Vial: no respetar la distancia mínima entre vehículos y no usar las luces de giro para anunciar maniobras.
El estudio elaborado por Autopistas del Sol (Panamericana) y Autopistas del Oeste, junto a CESVI Argentina, revela números alarmantes sobre los hábitos de conducción en los principales accesos a la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
En la Panamericana, donde la velocidad máxima sigue siendo de 130 km/h en los tramos más rápidos, el 44% de los vehículos ligeros no respeta la distancia mínima de seguridad. Esto significa que casi la mitad de los automovilistas circula peligrosamente cerca del vehículo que tienen adelante.
La situación mejora levemente en el Acceso Oeste, donde el 32% de los conductores no mantiene la distancia adecuada. Esta autopista ya implementó una reducción de velocidad máxima a 100 km/h en casi toda su traza, una medida que vuelve a estar en debate para otras arterias.
Según la Ley de Tránsito, el espacio mínimo exigido entre vehículos es de dos segundos en rutas y autopistas. Para calcularlo, los expertos recomiendan elegir un punto de referencia del vehículo que va adelante y contar desde 1.101 hasta 1.105. Al llegar al 1.105, el conductor debería estar pasando por ese punto de referencia.
Los datos del Centro de Experimentación en Seguridad Vial (CESVI) son contundentes: un vehículo que circula a 100 km/h recorre 27 metros por segundo. La distancia mínima requerida de dos segundos equivale a 54 metros, la extensión de dos canchas de tenis, mientras que los cinco segundos recomendados representan poco más de una cuadra.
El segundo comportamiento de riesgo detectado es la falta de uso de luces intermitentes. En el Acceso Norte, el 46% de los conductores no utiliza el intermitente para adelantar a otro vehículo, mientras que en el Acceso Oeste la cifra alcanza el 43%.
A estos problemas se suma el uso indebido del carril izquierdo. En la Panamericana, el 42% de los vehículos circula por el carril rápido a una velocidad menor que la estipulada, entorpeciendo la circulación y generando riesgos. En el Acceso Oeste la situación es aún peor, con un 64% de conductores que comete esta infracción.
Estas conductas aumentan significativamente el riesgo de choques por alcance y colisiones en cadena, especialmente en contextos de alta circulación como los que se registran diariamente en los accesos a la Ciudad y el conurbano bonaerense.
Los expertos en seguridad vial insisten en que debe aumentarse la distancia si el conductor reconoce que su salud, edad, estado del vehículo o las condiciones climáticas y del tránsito pueden afectar su capacidad de control total del automóvil.
El informe también detectó el uso de teléfonos móviles durante la conducción como otra conducta de alto riesgo, aunque los datos específicos sobre esta práctica no fueron completados en el estudio.

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