El Autódromo de la Ciudad de Buenos Aires cumplirá 75 años el 9 de marzo de 2027 y atraviesa la reforma estructural más grande de su historia.
Según Infobae, el asfaltado del trazado de 4,3 kilómetros apunta al MotoGP y a una eventual vuelta de la Fórmula 1. En los próximos días podría haber avances en las negociaciones para recuperar la categoría.
La obra supera el 60 % y está pautada para terminar afines de enero o principios de febrero. El predio de 239 hectáreas, el más grande de la Ciudad, tiene a diario 150 operarios, decenas de máquinas y camiones.
Solo quedan de pie 14 tribunas, once de la recta principal de 1951 y tres de la zona del Talud, construidas para el Gran Premio de F1 de 1996. Se suma el Centro de Alto Rendimiento Deportivo de la AAV.
El 10 y 11 de marzo se hará una prueba y simulacro con una fecha del Campeonato Argentino de Velocidad, con divisionales GP3 Cup, SportBike, Supersport 600 y SuperBike 1000.
El MotoGP, Moto2 y Moto3 se presentarán del 9 al 11 de abril de 2027. La obra también se extenderá a la fase 2, iniciada en agosto, con la extensión a la llamada Horquilla Larga, cerca del ingreso principal del Coliseo porteño.
La otra obra determinante para una eventual vuelta de la F1 es el nuevo túnel al final de la recta principal, a la altura de la nueva primera curva. En una reforma de autódromo, los tres puntos vitales son infraestructura, seguridad y pista.
La pista usará 43.000 toneladas de asfalto especial, distribuidas en tres capas: AM3 - AC19, AM3 - AC12 y HIMA - AC12, con espesores de 8, 5 y 4 centímetros.
La empresa Autopistas Urbanas incorporó en Argentina el sistema SmoothRide para reproducir el diseño del ingeniero alemán Hermann Tilke. La herramienta corrige imperfecciones mediante tres fases de medición, diseño y asfaltado automatizado.
La tecnología ya fue usada en trazados de F1: Yas Marina Circuit, Marina Bay Street Circuit, Circuito Internacional de Shanghái, Miami y Silverstone.
El procedimiento comienza con un escaneo continuo de alta velocidad que captura millones de puntos topográficos y genera una nube tridimensional de la superficie. Luego, un programa especializado calcula los espesores de fresado y de mezcla asfáltica necesarios en cada milímetro para respetar pendientes, peraltes y zonas de escape.
En la etapa final, el modelo digital 3D se carga en máquinas pavimentadoras equipadas con el sistema RD-MC. Sensores ultrasónicos y receptores satelitales GNSS identifican la posición de cada equipo en tiempo real, mientras el sistema ajusta de forma automática la plancha y el espesor del material colocado.
Se espera que para fines de diciembre o principios de enero termine el asfaltado. La transformación del predio contempla la renovación de los accesos existentes y la incorporación de dos nuevos ingresos.
Con informacion de: Infobae, fuente principal.

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