La Asignación Universal por Hijo (AUH) experimentaría un nuevo ajuste en mayo de 2026, siguiendo el esquema de movilidad que rige para las asignaciones familiares. Con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo ubicado en 3,38%, el beneficio que reciben millones de familias argentinas vería incrementado su valor mensual.
El monto bruto de la AUH pasaría de los actuales $141.286 por hijo registrados en abril a aproximadamente $146.090 en mayo, representando un incremento de casi $5.000 pesos por beneficiario. Esta proyección se basa en la aplicación directa del porcentaje inflacionario del mes de referencia.
El organismo previsional mantiene su modalidad tradicional de pago: ANSES deposita el 80% del haber todos los meses de forma automática, mientras que retiene el 20% restante. Esta porción retenida se libera posteriormente cuando los titulares presentan la Libreta AUH, documento que acredita el cumplimiento de controles de salud y escolaridad de los menores.
Para las familias del Área Metropolitana de Buenos Aires, este ajuste representa un alivio parcial frente al costo de vida en la región más cara del país. El incremento, aunque automático por ley, llega en un contexto donde los precios de alimentos y servicios básicos continúan presionando los presupuestos familiares, especialmente en el conurbano bonaerense.
Paralelamente, muchos beneficiarios reciben la Prestación Alimentar, que se deposita automáticamente en la misma cuenta y fecha. Sin embargo, este refuerzo alimentario no siempre se actualiza con la misma frecuencia que la AUH, quedando sujeto a decisiones oficiales específicas que pueden generar desfasajes en el poder adquisitivo.
El esquema también contempla beneficios adicionales como el Complemento Leche para familias con hijos de hasta 3 años y la Ayuda Escolar Anual, que se abona una vez por año y resulta especialmente relevante para las familias de Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, donde los costos educativos son más elevados.
Desde una perspectiva macroeconómica, este mecanismo de actualización automática por inflación, si bien protege nominalmente el poder adquisitivo, refleja la persistencia de la inercia inflacionaria en la economía argentina. La indexación de beneficios sociales, aunque necesaria para mantener el valor real de las transferencias, puede contribuir a perpetuar expectativas inflacionarias y complicar los esfuerzos de estabilización monetaria.
Los valores definitivos para mayo aún aguardan la confirmación oficial de ANSES, aunque la aplicación del esquema de movilidad vigente hace altamente probable que se concrete el ajuste proyectado. Para las familias beneficiarias, especialmente aquellas concentradas en los distritos de mayor densidad poblacional del AMBA, cada peso adicional cobra relevancia en un contexto de alta volatilidad económica.

Comentarios