Ricardo Arriazu, uno de los economistas más escuchados por el Gobierno, afirmó que el país reúne condiciones para crecer 5% anual, pero que la excesiva compra de divisas del BCRA lo mantiene cerca de 2%.
En el 31° Simposio Internacional de Economía, organizado por Amigos de la Universidad de Tel Aviv en Argentina y realizado en el Alvear Palace Hotel, el economista advirtió que el freno es autoimpuesto.
El encuentro, al que asistieron empresarios y analistas, contó con la participación del viceministro de Economía, José Luis Daza. Arriazu desgranó un panorama global marcado por el endeudamiento récord de las principales potencias.
El economista enumeró cosecha récord, producción récord de hidrocarburos, ganancia en minería y términos de intercambio favorables, y remató: “Deberíamos estar creciendo arriba del cinco y estamos estancados creciendo menos del dos”.
“¿Cuál es la explicación? Demasiada compra de divisas por parte del Banco Central. Esa es la política monetaria”, sentenció ante el auditorio.
La advertencia coincidió con la aceleración de compras del BCRA: en octubre compró más de USD 1.000 millones y desde enero acumula USD 15.569 millones, cifra que supera en más de la mitad la meta anual de USD 10.000 millones acordada con el FMI.
La entidad que conduce Santiago Bausili aceleró sus adquisiciones en el mercado cambiario, en un momento en que el BCRA apunta a engrosar reservas.
El Gobierno proyecta que las adquisiciones lleguen a USD 20.000 millones antes de fin de año, mientras las reservas brutas cerraron el lunes en USD 50.152 millones. Para Arriazu, esa absorción de dólares le pone un techo al crecimiento.
El Banco Mundial recortó en octubre su estimación de expansión del PBI argentino del 3,6% al 2,1%, y el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA la ubicó en un nivel similar.
El economista consideró que esa absorción de dólares le pone un techo al crecimiento, aunque el mercado ya refleja el recorte en sus proyecciones.
Para el economista, la causa profunda no es solo monetaria: la falta de credibilidad obliga a Argentina a acumular reservas a costa del crecimiento. “Nuestro nivel de deuda comparado con el resto del mundo es nada. El problema es que nadie nos cree. Somos estafadores seriales”, afirmó.
Según su análisis, la deuda neta del sector público —descontadas las tenencias en manos del propio Estado— equivale a apenas 37 puntos del producto. La desconfianza acumulada por décadas de defaults y reestructuraciones obliga al país a sobrecompensar con reservas lo que otros resuelven con reputación.
Arriazu dedicó buena parte de su exposición a subrayar la posición estratégica de Argentina en el mapa global y a enumerar los activos del país como gran diferencial.
Arriazu subrayó que el país tiene “lo que el mundo necesita: energía, litio, cobre, plata” y la manera de sacarlo. En hidrocarburos, la producción de petróleo alcanzó en septiembre un promedio de 939.422 barriles diarios, récord histórico impulsado por Vaca Muerta, que aportó el 71% del total.
El dato de petróleo muestra el peso de Vaca Muerta en el récord de hidrocarburos, uno de los activos que Arriazu puso en el centro del diagnóstico.
La balanza comercial energética acumuló entre enero y septiembre un superávit de USD 9.427 millones, un 20% más que todo lo registrado en 2025.
En el plano agrícola, la campaña 2025/2026 cerró con 163,2 millones de toneladas de granos, un récord que representó un salto del 21,25% respecto del ciclo anterior.
En minería, el economista destacó el hallazgo del proyecto Vicuña y remarcó el rol de los activos estratégicos del país.
Con información de Infobae, fuente principal.

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