Los argentinos compraron US$ 52.365 millones en dólares durante los primeros doce meses sin cepo cambiario, según informó el Banco Central este viernes. Se trata de la cifra acumulada más alta desde 2019 para un período similar, cuando rigió por última vez un mercado libre de divisas hasta septiembre de ese año.
El gobierno de Javier Milei anunció la liberalización del cepo el 11 de abril del año pasado, convirtiendo a mayo en el primer mes completo sin restricciones. En ese período inicial, la compra bruta de dólares fue de US$ 3.968 millones, muy superior a los US$ 119 millones de marzo de 2025 cuando aún regían las limitaciones.
La cifra supera incluso a los años 2016 y 2017, cuando la economía operó sin cepo durante la gestión de Mauricio Macri, quien había liberado los controles en diciembre de 2015 y los repuso cuatro años después. Durante el kirchnerismo, la demanda de dólares se disparó desde 2008 hasta 2011, cuando se implementó el primer cepo con Cristina Kirchner.
Descontando las ventas de dólares por parte de particulares (US$ 12.509 millones), la salida neta de divisas para atesoramiento alcanzó US$ 39.856 millones. Esta cifra también representa un récord histórico, superando los máximos de la era Macri: US$ 22.775 millones en 2017, US$ 26.882 millones en 2018 y US$ 27.215 millones en 2019.
A diferencia de gestiones anteriores, la economía actual opera con superávits gemelos en los frentes fiscal y externo. El BCRA informó que la cuenta corriente del balance cambiario fue positiva en US$ 1.333 millones en abril, cuando un año antes había sido negativa. Gracias a este resultado y las colocaciones de deuda, las reservas internacionales aumentaron US$ 2.464 millones en el cuarto mes del año.
Según la consultora Analytica, los sectores industriales (alimentos como carne, girasol y pick ups) y energético aportan dólares a la economía por mejores términos de intercambio y un nivel de actividad positivo, aunque algunos sectores como construcción aún operan por debajo del año pasado.
La dolarización preocupa a economistas, mercados y el FMI. JP Morgan proyectó hace dos meses compras netas de US$ 20.000 millones para este año y US$ 30.000 millones el próximo. Sin embargo, en solo cuatro meses ya se alcanzó casi la mitad de la cifra esperada para 2026. El banco advirtió sobre una posible "turbulencia inevitable" para 2027, mientras el Gobierno confía en que las inversiones y el comercio exterior compensen las compras de particulares.

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