El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, explicó cómo Argentina logró capturar la mayor parte del primer tramo del cupo sin arancel para exportar miel a la Unión Europea, en una operación que se completó en tiempo récord gracias a la eliminación de trabas burocráticas.
A través de un extenso hilo en la red social X, Sturzenegger detalló que la clave estuvo en un sistema de autocertificación digital impulsado por el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne. Este mecanismo permitió a las empresas argentinas acceder al beneficio comercial apenas entró en vigencia el nuevo esquema acordado entre el Mercosur y la UE.
"Mientras los productores uruguayos, brasileños y paraguayos seguían corriendo con los papeles de un lado para el otro con las cámaras, nuestros productores ya tenían todo resuelto, presentaron y se llevaron la cuota", afirmó el ministro en su publicación.
El sistema de autocertificación permite que las propias empresas declaren bajo juramento el origen de la mercadería para acceder a los beneficios arancelarios. Aunque el tratado otorgaba hasta tres años para implementar ese mecanismo, Argentina decidió adelantarlo y habilitar desde el primer día un trámite completamente digital.
Esta herramienta permitió que los exportadores argentinos gestionaran "con un par de clicks" la certificación validada por el Estado nacional, evitando demoras administrativas y facilitando el acceso inmediato al cupo preferencial de 1.400 toneladas correspondiente al período mayo-junio.
Sturzenegger también destacó la rapidez de reacción del sector privado argentino: "Obviamente, también fue clave la capacidad y rapidez de nuestros productores. Bravo, bravísimo", señaló el ministro, al resaltar la velocidad con la que las empresas locales aprovecharon la apertura del cupo preferencial.
El funcionario defendió la política de desregulación impulsada por la administración de Javier Milei. Según afirmó, la salida de distintos trámites y certificaciones de la órbita del INTI posibilitó que el sector privado operara "con la rapidez que exige el mercado y no con los tiempos indolentes de la burocracia".
La velocidad con la que se agotó el cupo generó cuestionamientos de exportadores de Uruguay y Paraguay, que criticaron el sistema de asignación por considerar que terminó beneficiando principalmente a operaciones realizadas desde Argentina y Brasil.
El mecanismo contempla un volumen inicial de 7.500 toneladas libres del arancel histórico del 17,3%, aunque para este año el cupo efectivo es menor porque se aplica únicamente entre mayo y diciembre. Para 2026 quedaron habilitadas 5.000 toneladas distribuidas por trimestres.
El esquema actual funciona bajo el criterio FIFO (First In, First Out), es decir, "primero en entrar, primero en salir", mientras los países del Mercosur continúan negociando un reparto definitivo de cuotas entre países. El sistema volverá a abrirse el 1 de julio con un nuevo tramo de 1.800 toneladas.

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