El Gobierno argentino volvió a recurrir al Tesoro de Estados Unidos para cumplir con un compromiso financiero clave: el pago de USD 819 millones al Fondo Monetario Internacional (FMI) que vencía este jueves. La operación se concretó mediante la compra de Derechos Especiales de Giro (DEG), la tercera vez que Argentina utiliza este mecanismo en menos de un año.
La maniobra no implica endeudamiento adicional para el país, sino una compra directa de activos que permite cumplir con las obligaciones sin activar el swap acordado entre ambos países. Los DEG son considerados la "moneda" del FMI y funcionan como activo de reserva internacional para complementar las reservas oficiales de los países miembros.
Este pago representa una de las obligaciones más relevantes del calendario financiero argentino de la semana y se produce en un contexto particular: el país aguarda la llegada de un desembolso de USD 1.000 millones tras la aprobación técnica de la segunda revisión del acuerdo con el organismo internacional.
El impacto en las reservas del Banco Central será inmediato, aunque se espera que sea compensado en mayo con el ingreso de los fondos del FMI. Según fuentes oficiales del Ministerio de Economía consultadas, el desembolso debería recuperar la baja que causará este pago en las arcas del BCRA.
Mientras tanto, el Banco Central que conduce Santiago Bausili mantiene un ritmo sostenido de compras de divisas. El miércoles sumó USD 76 millones a sus reservas, llevando el total de 2026 a más de 6.900 millones de dólares, casi el 70% de la meta anual. Solo en abril, el volumen adquirido llegó a 2.562 millones de dólares.
La aprobación técnica de la segunda revisión se concretó mientras el ministro de Economía Luis Caputo participaba de las reuniones de primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington D.C. Las negociaciones habían comenzado en febrero con una misión del organismo en Buenos Aires y continuaron con el viaje del viceministro José Luis Daza a Estados Unidos.
El Tesoro estadounidense se consolidó como un proveedor clave de liquidez para Argentina en el contexto de los vencimientos con el FMI. Las operaciones de compraventa de DEG entre ambos países se ajustan a procedimientos definidos por el propio Fondo Monetario Internacional y permiten cumplir con los compromisos sin incurrir en atrasos.
Los compromisos con el FMI continúan condicionando la política económica del Gobierno, y la dinámica de pagos y la necesidad de acceder a financiamiento externo definen la estrategia oficial para los próximos meses. El directorio del organismo internacional deberá tratar ahora el nuevo acuerdo para liberar los fondos esperados.

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