Argentina escaló al noveno lugar mundial entre los países con mayores obstáculos para hacer negocios, según el Global Business Complexity Index (GBCI) 2026 elaborado por TMF Group. El ascenso desde el puesto once confirma el agravamiento de las barreras estructurales, pese a los anuncios oficiales de reforma y simplificación administrativa.
El reporte destacó que la inestabilidad normativa, el endurecimiento de los controles cambiarios y las cargas administrativas crecientes consolidan un panorama desafiante para la inversión extranjera directa. Esta situación impacta directamente en las empresas del AMBA, donde se concentra gran parte de la actividad económica nacional.
El índice evaluó 81 jurisdicciones que representan más del 90% de la economía global, mediante 292 indicadores organizados en categorías como contabilidad e impuestos, requerimientos legales y regulación laboral. Seis países latinoamericanos —México, Brasil, Colombia, Bolivia, Argentina y Perú— se encuentran dentro del Top 10 mundial en complejidad.
En contraste, países como Dinamarca, Hong Kong y Países Bajos lideran el ranking de menor complejidad gracias a su infraestructura digital y marcos regulatorios previsibles. La región latinoamericana sigue enfrentando obstáculos derivados de la volatilidad política y la fragmentación institucional.
Aunque la digitalización está transformando procesos administrativos globalmente, en Argentina la transición coexiste con prácticas heredadas como requerimientos de presencia física y certificaciones manuales. El 58% de los países analizados exigen facturación electrónica, un incremento notable frente al 38% de 2020.
Las empresas adaptan sus estrategias mediante la subcontratación (69%), la reducción de personal (59%), el cierre de sucursales (55%) y la congelación de contrataciones (51%). Estas medidas reflejan el costo de ajustes continuos para operar bajo un marco normativo mutable.
Mark Weil, CEO de TMF Group, afirmó: "La fragmentación política global está llevando a las empresas a incorporar más jurisdicciones en sus cadenas de suministro, lo que incrementa la complejidad de su gobernanza". Instó a los gobiernos a trabajar sobre la previsibilidad regulatoria.
Para las empresas porteñas y del conurbano, este ranking confirma lo que ya experimentan en el día a día: múltiples ventanillas, trámites superpuestos y cambios normativos constantes que elevan los costos operativos. La promesa de simplificación administrativa aún no se traduce en mejoras concretas para el sector privado del AMBA.

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