El Área Metropolitana de Buenos Aires vivirá un fin de semana largo que desafiará cualquier lógica climática. En lo que los especialistas describen como una verdadera montaña rusa térmica, los porteños y bonaerenses pasarán de disfrutar una tarde de remeras al sol a enfrentar heladas invernales en menos de 48 horas.
Este viernes 1° de mayo, feriado por el Día del Trabajador, funcionará como una ventana primaveral en pleno otoño. Según detalló la meteoróloga Cindy Fernández de Meteored, el avance de un frente cálido desde el norte generará un ascenso notable de las temperaturas. Se esperan mínimas de 15°C y máximas que podrían perforar el techo de los 25°C en gran parte del AMBA.
Sin embargo, la humedad asociada a este aire templado favorecerá la formación de nieblas densas durante la mañana, por lo que habrá que extremar precauciones en los accesos vehiculares y rutas bonaerenses. Hacia la tarde, aunque el calor será protagonista, la nubosidad irá en aumento con baja probabilidad de lluvias aisladas.
El quiebre definitivo llegará antes de lo esperado. Mientras muchos terminen de disfrutar el cierre del feriado con temperaturas por encima de los 20°C, un frente frío de origen polar irrumpirá en la madrugada del sábado. Este sistema frontal funcionará como un 'volantazo' atmosférico, desplazando la masa de aire cálido y provocando una rotación del viento hacia el sector sur.
Durante el sábado, el descenso será constante en una jornada gris y ventosa. En las zonas urbanas, la mañana comenzará con unos 10°C, pero en áreas más abiertas del conurbano el termómetro marcará cifras cercanas a los 7°C. Por la tarde, la máxima difícilmente supere los 18°C, mientras que la sensación térmica se mantendrá varios grados por debajo debido al viento persistente del sur.
El verdadero pico de aire polar se producirá el domingo. Para el cierre del fin de semana largo se proyectan condiciones de pleno invierno: las mínimas podrían caer hasta los 5°C en la Ciudad, mientras que en el conurbano y zonas rurales del Gran Buenos Aires se esperan marcas de entre 2°C y 3°C. En estos sectores, la probabilidad de heladas es alta, configurando el amanecer más frío del año para la región.
Hacia el final del domingo, el panorama comenzará a dar señales de una nueva tregua. El viento rotará nuevamente hacia el norte, lo que permitirá que la próxima semana comience con un repunte paulatino de las marcas térmicas.
La recomendación de los expertos es clara: planificar las actividades del fin de semana considerando que, aunque el viernes parezca el inicio de la primavera, el invierno está a la vuelta de la esquina.

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