El expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez estalló en la noche del jueves tras conocerse la ratificación de la Corte Suprema de Colombia que confirmó la condena de 28 años y tres meses de prisión contra su hermano Santiago Uribe Vélez por su participación en el grupo paramilitar 'Los doce apóstoles'.
"Mi familia está muy abatida, yo creo con todo el respeto que es muy injusto", expresó el exmandatario al referirse públicamente al fallo que sacudió la escena política colombiana. La decisión judicial se conoce a apenas 17 días de la segunda vuelta presidencial en el país vecino, lo que añade tensión al clima electoral.
La condena contra Santiago Uribe quedó firme luego de que el alto tribunal desestimó el recurso extraordinario de casación presentado por su defensa, cerrando un proceso judicial que se extendió por más de dos décadas. El ganadero antioqueño fue encontrado culpable por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir agravado.
Según la sentencia, el hermano del expresidente tuvo un rol de mando en la estructura paramilitar que operó en el norte del departamento de Antioquia, utilizando la finca familiar La Carolina como base para coordinar actividades de "limpieza social" entre 1992 y 1995.
El tribunal mantuvo la responsabilidad de Santiago Uribe en el homicidio de Camilo Barrientos, conductor de bus asesinado en 1994. "Ahora parece que mi hermano es condenado por el asesinato de un conductor, cuando en el juicio un exagente de policía responsable de ese asesinato acusó al mayor Meneses de haber conseguido los sicarios y nada tenía que ver eso con mi hermano", cuestionó Álvaro Uribe.
El expresidente también cuestionó la solidez de los elementos probatorios: "Ese grupo de 'Los doce apóstoles' primero dijeron que tenía un sacerdote que era el jefe, lo absolvieron, se murió. Después tuvieron muchos comerciantes presos, unos de ellos defendidos por el Dr. Jesús María Valle. A todos los absolvieron, ninguno acusó a mi hermano".
La referencia al abogado Jesús María Valle no es casual: fue asesinado en 1998 tras denunciar actividades paramilitares en la región. Entre los principales testigos del caso figuran el exmayor de policía Juan Carlos Meneses y el exagente Alexander Amaya, cuyas declaraciones fueron clave para la condena.
Además de la pena de prisión, Santiago Uribe deberá pagar una multa equivalente a 6.500 salarios mínimos legales mensuales. La sentencia revocó la absolución dictada en primera instancia por el juez Jaime Herrera Niño del Circuito Penal de Antioquia.
El caso marca un hito judicial en Colombia y mantiene en el centro del debate la figura de Álvaro Uribe, quien sigue siendo una de las personalidades más influyentes de la política colombiana. La confirmación de la condena a su hermano se produce en un momento de alta tensión electoral, cuando el país se prepara para definir su próximo presidente.

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