El Gobierno oficializó este lunes la resolución 75/2026 que define qué bienes agropecuarios pueden acceder a los beneficios del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) sin necesidad de cumplir con los montos mínimos de inversión exigidos para otros proyectos productivos.
La normativa, publicada en el Boletín Oficial por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, incluye sistemas de riego, mallas antigranizo y bienes semovientes destinados a la reproducción entre los rubros alcanzados por esta excepción.
Los beneficios contemplan mecanismos de amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias y la devolución de créditos fiscales del IVA vinculados a inversiones productivas realizadas en el país, sin requerir los niveles mínimos de inversión que normalmente se exigen en un plazo de dos años.
Entre los equipos de riego incluidos figuran pivotes centrales, sistemas de goteo, bombas sumergibles y centrífugas, además de compuertas y otros componentes para la captación y distribución del agua. Esta medida apunta a estimular inversiones que permitan ampliar la superficie irrigada en un contexto de creciente variabilidad climática.
Para los productores del Gran Buenos Aires, especialmente aquellos dedicados a la horticultura intensiva en zonas como La Plata, Florencio Varela y Escobar, la inclusión de sistemas de riego representa una oportunidad significativa para modernizar sus instalaciones sin las barreras financieras habituales.
Las mallas antigranizo también quedaron incluidas, junto con los elementos necesarios para su instalación como postes, alambres y torniquetas. Esta decisión beneficia especialmente a las economías regionales como la fruticultura y vitivinicultura, donde las tormentas pueden provocar pérdidas significativas en una campaña.
El tercer grupo corresponde a semovientes destinados al mejoramiento genético, incluyendo bovinos, porcinos, ovinos, caprinos, equinos y aves que cumplan requisitos específicos. Los reproductores deben encuadrarse en categorías como "animales puros de pedigrí" o "animales de genética superior".
La reglamentación exige que estos ejemplares se destinen a reproducción dentro del territorio nacional y formen parte de sistemas productivos registrados. Organismos como la Sociedad Rural Argentina y el Stud Book Argentino quedan habilitados para certificar origen y genealogía.
Para los establecimientos ganaderos del conurbano bonaerense, particularmente en partidos como San Vicente, Cañuelas y General Rodríguez, esta medida facilita el acceso a reproductores de alta calidad genética sin las restricciones de inversión mínima que limitaban anteriormente estas adquisiciones.
La medida se enmarca en la estrategia oficial de promover inversiones productivas en el sector agropecuario, considerado estratégico para la generación de divisas y el desarrollo económico nacional, con particular impacto en las zonas productivas del AMBA.

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