El jefe de Gabinete Manuel Adorni se encuentra en la recta final de preparativos para lo que será una de las pruebas más difíciles de su gestión: su informe ante la Cámara de Diputados el próximo 29 de abril. El funcionario libertario deberá responder cerca de 2.000 consultas de la oposición, de las cuales casi un centenar abordan específicamente su patrimonio y la causa por presunto enriquecimiento ilícito que tramita en Comodoro Py.
La situación se ha vuelto particularmente delicada para el entorno presidencial. Adorni no habla públicamente desde hace un mes, cuando realizó una conferencia de prensa en la Casa Rosada que no tuvo el resultado esperado. Según fuentes del oficialismo, esa aparición generó nuevas revelaciones que continúan alimentando interrogantes sobre la evolución patrimonial del ministro coordinador.
En una muestra de respaldo político, tanto el presidente Javier Milei como la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, estarán presentes en los palcos de Diputados durante la exposición. Ambos han sido los principales sostenes del funcionario en su puesto, un apoyo que no se ha replicado en otros despachos ministeriales del Gobierno.
El tema será tratado en la reunión de mesa política que se realizará mañana en la Casa Rosada. Un integrante del círculo chico libertario reconoció que esta fecha "no va a ayudar al Gobierno", evidenciando las preocupaciones internas sobre el impacto político del informe.
Adorni trabaja en su estrategia junto a su equipo de asesores, integrado por el secretario de Asuntos Estratégicos Ignacio Devitt, el secretario de Coordinación Legal y Administrativa Federico Sicilia, el secretario de Comunicación y Medios Javier Lanari, y la responsable de la Unidad de Gabinete de Asesores Aimé "Meme" Vázquez.
En el oficialismo no descartan que el jefe de Gabinete pueda retirarse del recinto si las descalificaciones de los diputados se intensifican. "La Constitución no dice que tenga que quedarse todo el tiempo del mundo", afirma un colaborador libertario, recordando el precedente de Guillermo Francos, quien abandonó abruptamente su informe en el Senado el 26 de junio de 2025 tras un cruce con la senadora Cristina López.
Mientras tanto, la presión judicial se incrementa. Ayer se conoció que Pablo Martín Feijoo, amigo de Adorni e hijo de una acreedora vinculada a la compra de un departamento en Caballito, declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita que el funcionario le debe otros 65.000 dólares no documentados, adicionales a los compromisos ya reconocidos en el expediente.
Según el testimonio de Feijoo, ese monto corresponde a refacciones que costeó de su propio bolsillo y que Adorni habría prometido saldar tras vender su anterior propiedad. El jefe de Gabinete deberá presentar su declaración jurada con fecha límite del 30 de mayo, invocando la causa judicial en curso para evitar dar nuevos detalles patrimoniales durante su exposición en Diputados.

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