Con Javier Milei en primera fila y el respaldo de todo el gabinete, el jefe de Gabinete Manuel Adorni resistió este miércoles en Diputados las acusaciones por presunto enriquecimiento ilícito y los viajes al exterior durante su primer informe de gestión en el Congreso.
"Respecto a la pregunta acerca de si voy a presentar la renuncia quiero dejarles en claro a todos que no. Por el contrario, estoy acá dando la cara", fue la respuesta textual del ministro coordinador en una sesión que tuvo cruces controlados con la oposición y pocas chicanas de su parte.
El kirchnerismo anticipó que apelará a todos los instrumentos constitucionales para desplazarlo del cargo. El jefe de bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, aprovechó el escenario para alentar el pedido de interpelación y el inicio del juicio político.
Lejos de achicarse, Adorni señaló que nunca se removió a un jefe de Gabinete por un pedido de censura, acusó la jugada del peronismo de ser parte de un proceso de "desestabilización" y se comprometió a responder si es citado por el artículo 71 de la Constitución.
La oposición ya consiguió reunir 125 votos para emplazar a las comisiones a que se trate el pedido de interpelación de Adorni, no sólo por la denuncia por enriquecimiento ilícito sino también por el escándalo de la criptomoneda $LIBRA, quedando a solo cuatro votos de alcanzar el número para la moción de censura.
El Presidente se ubicó en el palco central, sonriente, con los pulgares arriba junto a Karina Milei y la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello. En los palcos laterales se distribuyeron el asesor estrella Santiago Caputo, quien abandonó el recinto a la media hora para fumar un cigarrillo en los balcones del palacio.
En la primera fila posaron la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, junto a los ministros Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación) y Diego Santilli (Interior), entre otros funcionarios de primera línea.
Adorni también contó con el acompañamiento de un puñado de senadores oficialistas y recibió el gesto de los aliados del PRO y la UCR de no participar en la ronda de preguntas, al igual que los tucumanos del bloque Independencia que responde al gobernador Osvaldo Jaldo.
A este cuadro se agrega el descontento de las provincias que siguen atravesando una difícil situación financiera por la caída en la recaudación y la baja en la coparticipación. Ese escenario alienta a los kirchneristas a pensar que en el segundo semestre podrán volver a tomar el dominio del recinto para avanzar contra el jefe de Gabinete.

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