Una resolución del Ministerio de Salud publicada este viernes en el Boletín Oficial promete modernizar las farmacias porteñas y del conurbano, eliminando gradualmente la práctica del troquel de papel que farmacéuticos recortan con cúter y pegan en las recetas médicas.
La medida, que impacta directamente en Ciudad de Buenos Aires y Tierra del Fuego como territorios nacionales, busca digitalizar el proceso de validación de medicamentos que actualmente requiere el recorte manual de pequeños cartones identificatorios de cada caja.
El troquel es un rótulo que incluye código de barras, nombre del producto y presentación, funcionando como constancia física del acto de dispensa. Al pegarlo en la receta, la farmacia genera un respaldo de que "a fulano, la farmacia le dispensó tal cosa", según explican en el sector.
El éxito de la modernización depende de dos factores críticos: la adhesión de las provincias (San Luis y Santa Fe ya lo implementaron) y el funcionamiento de las redes digitales entre farmacias, obras sociales y autoridades de control.
La conectividad debe garantizar la protección de datos personales de los pacientes y que las recetas "se quemen" digitalmente, evitando su reutilización una vez adquirido el medicamento prescripto por un médico matriculado.
Para las obras sociales y prepagas, el papel con troquel pegado representa una constancia contable importante, ya que permite verificar que los remedios facturados por las farmacias fueron efectivamente dispensados a los afiliados.
La cartera que maneja Mario Lugones apuesta a que este cambio agilice significativamente las compras en farmacias de la región metropolitana, eliminando las "manualidades de escuela primaria" que caracterizan al actual sistema de validación farmacéutica.

Comentarios