Las dos principales organizaciones que nuclean a los medios argentinos salieron al cruce del presidente Javier Milei por sus reiterados ataques contra periodistas. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) y el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) repudiaron las agresiones contra Débora Plager y Marcelo Bonelli, dos figuras centrales del periodismo porteño.
El conflicto escaló el pasado 13 de mayo cuando Milei acusó a Plager, conductora de La Canal+, de ser "cómplice de asesinato" por haber defendido la ley del aborto ante el Congreso en 2020. Durante una entrevista en el streaming Carajo, el presidente la calificó de "cómplice de genocidio" y "sorete", en referencia a comentarios sobre el hallazgo de fetos en una clínica bonaerense.
"ADEPA reitera que la crítica y la réplica son parte del debate democrático. El insulto y la estigmatización personal, especialmente cuando provienen de la máxima autoridad del Estado, generan un clima de hostilidad e intimidación", expresó la entidad en un comunicado difundido este martes.
El segundo caso involucra a Marcelo Bonelli, periodista de Todo Noticias con larga trayectoria en la cobertura política porteña. Milei lo acusó de "mentiroso" por una información que, según el presidente, había publicado pero que tanto el periodista como ADEPA niegan que se haya difundido. "Son todas mentiras. No hay una frase que sea verdad", sostuvo Milei sobre supuestas declaraciones de Bonelli.
FOPEA fue más categórico en su rechazo y consideró que las palabras presidenciales se basaron en "una tergiversación" de las declaraciones de Plager. La organización expresó su "solidaridad" con la periodista y repudió "en términos categóricos" las expresiones de Milei, al considerar que "constituyen un claro caso de criminalización de una opinión".
"La vejación, el insulto y la acusación de complicidad en crímenes no configuran crítica periodística ni debate público, sino formas de hostigamiento que buscan disciplinar y amedrentar a quienes ejercen el periodismo", sostuvo FOPEA en su comunicado.
Los ataques presidenciales contra la prensa se han intensificado en los últimos meses, especialmente contra medios y periodistas con base en Ciudad de Buenos Aires. Milei mantiene una estrategia de confrontación permanente con los principales canales porteños, a los que acusa de "operar políticamente" contra su gestión tanto en intervenciones públicas como en redes sociales.
La escalada de tensión llega en un momento donde varios medios porteños han cuestionado políticas del gobierno nacional, desde la reducción del presupuesto universitario hasta el manejo de la crisis económica. Los cruces con figuras como Plager y Bonelli, ambos con décadas de experiencia en el periodismo capitalino, marcan un punto de inflexión en la relación entre el poder político y la prensa independiente.

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