El acusado de matar a Aixa Dana Mili, de 20 años, fue imputado por abuso sexual con acceso carnal y homicidio agravado por mediar violencia de género.
Alejandro Sofía, de 26 años, se negó a declarar ante la fiscal Mariela Miozzo, de la UFI de Género y Abuso Sexual de Tigre.
Fuentes judiciales indicaron que la autopsia estableció de manera contundente que la joven murió por asfixia. La causa tramita en Tigre y la fiscalía aguarda pericias complementarias.
La imputación incluye el delito de abuso sexual con acceso carnal. Los investigadores también buscan determinar el móvil del crimen y el vínculo entre Aixa y Sofía, quienes habían sido pareja.
La abuela de Alejandro Sofía fue imputada por encubrimiento agravado. La mujer, en cuya casa fue encontrado el acusado, también se negó a declarar.
El acusado fue detenido el jueves pasado en la casa de su abuela, en Tigre, tras permanecer prófugo casi 36 horas. La Policía Bonaerense desplegó tareas de saturación, rastrillajes y Canes K9.
Según fuentes judiciales, el operativo incluyó a AMBA Norte I, Crimen Organizado y la DAIC. Mediante intervenciones telefónicas y telecomunicaciones, geolocalizaron a Sofía en la vivienda de su abuela.
Sofía permanece detenido mientras los investigadores aguardan los resultados de una serie de pericias complementarias que consideran necesarias para avanzar en distintos aspectos de la causa.
Durante las horas en las que permaneció prófugo, el acusado estuvo movilizándose de manera permanente, lo que obligó a los investigadores a seguir sus desplazamientos.
Miozzo ordenó entonces un allanamiento de urgencia que terminó con la captura.
La fiscal Mariela Miozzo explicó tras el allanamiento: “Pudimos establecer que estaba acá por medios de telecomunicaciones. Ayer allanamos este lugar y no estaba. Es la casa de la abuela”.
La captura se produjo mientras familiares de Aixa realizaban una marcha para reclamar Justicia. Hubo tensión, vecinos arrojaron piedras contra móviles y un grupo intentó incendiar la vivienda.
Cuando se enteraron de que había sido localizado a pocas cuadras, corrieron hacia el lugar del operativo. La Policía también debió retirar del lugar a la abuela del acusado.
Aixa fue encontrada sin vida el miércoles 30 de septiembre en su domicilio de la calle 12 de Octubre al 800, en Dique Luján.
Su padre, Antonio, había regresado de trabajar cuando encontró el cuerpo de su hija. Los investigadores trabajan con la hipótesis de que la escena fue montada para intentar ocultar el crimen.
Las sospechas se concentraron en Sofía, expareja de Aixa, con quien la joven había mantenido una relación atravesada por episodios de violencia.
El acusado ya había estado detenido por lesiones leves y amenazas coactivas contra ella, y había recuperado la libertad meses antes del crimen.
Antes de desaparecer, Sofía le envió mensajes a un amigo en los que aseguró que se había “mandado una cagada”. La fiscalía mantiene abiertas distintas hipótesis sobre el móvil.
Con información de: Infobae y fuentes judiciales.

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