Cuando Rosalía apareció en el Camp Nou con un tapado tejido a mano en forma de alas de ángel, las miradas del mundo de la moda se dirigieron hacia Buenos Aires. La prenda que agotó stock casi de inmediato llevaba la firma de Abadi, una marca argentina que está conquistando closets internacionales desde el corazón porteño.
Detrás de este fenómeno está Sofía Abadi, una diseñadora de 28 años que no siguió el camino tradicional de las escuelas de moda. Su historia comenzó durante la pandemia de 2020, en su propia cocina, con una máquina de tejer de juguete que se convirtió en el punto de partida de un imperio creativo.
La firma lleva su apellido por una razón profunda: Abadi significa "eterno" en hebreo. Cada pieza es producida en tiradas limitadas y serializada con un lote y número propios. "Nada se repite", es la filosofía que guía cada creación desde su taller en la Ciudad de Buenos Aires.
Lo que comenzó como curiosidad creativa durante el confinamiento se transformó en nana studioz en 2021, su primera marca. Las primeras colecciones ya anticipaban su visión: una feminidad lúdica y sofisticada que conectaba profundamente con quienes las usaban. "Empecé a mostrar mis creaciones y a la gente le gustaron. Pensé: 'Ah, bueno, espera, quizás esto sea una posibilidad'", recordó en diálogo con Dazed Magazine.
Pero en 2024, tras el éxito de nana studioz, Sofía tomó una decisión que sorprendió a su entorno: cerró la marca y se desconectó de internet durante un año entero. "Me sentía cegada por la cascada constante de imágenes curadas por el algoritmo. Quería recuperar esa autonomía para encontrar mi voz como diseñadora", explicó a Magnolia Magazine.
Cuando regresó, lo hizo con Abadi y una primera colección que es puro manifiesto. "Imaginé a la mujer como un ángel al que le cortaron las alas, que le arrebataron su libertad y posibilidades", describió su concepto creativo. En algunas prendas marca las escápulas como una cicatriz, como lo único que quedó de las alas; en otras, las hace presentes.
El famoso tapado con forma de alas de ángel que lució Rosalía encarna perfectamente esta filosofía. La cantante española, que también tiene en su guardarropa el "culotte fortuna" de la marca, se convirtió en una embajadora involuntaria de la creatividad porteña en el mundo.
Hoy, la base de clientas de Abadi —cariñosamente llamadas "Los Ángeles de Abadi"— sigue sus colecciones con devoción casi ferviente. Y la mayoría de ese vínculo se construyó desde Buenos Aires, ciudad que Sofía eligió como hogar creativo cuando otros diseñadores emigraron.
En el dorso de cada etiqueta Abadi se lee un poema que reinterpreta la frase popular "Dios atiende en Buenos Aires": "Como ángel de alas rotas, siempre vuelvo a casa, porque Dios atiende en Buenos Aires". Es, según la diseñadora, "un recordatorio que me dice, pase lo que pase, hay un lugar en este mundo" donde la creatividad argentina puede brillar sin fronteras.

Comentarios