El Centro de Exposiciones de la Ciudad (CEC) en Puerto Madero fue el epicentro del emprendedorismo argentino este jueves, cuando más de 4.000 personas se congregaron para la Experiencia Endeavor 2026. El evento confirmó que el ecosistema emprendedor porteño mantiene su vigor pese a la coyuntura económica nacional.
María Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor Argentina, fue categórica sobre el clima del encuentro: "Acá nadie habla de coyuntura". La ejecutiva destacó que Argentina posee activos únicos que el mundo busca: "talento, capacidad de adaptación y una cultura que aprendió a construir en contextos complejos".
A diferencia de ediciones anteriores centradas en el sector Fintech, esta vez la Inteligencia Artificial fue la protagonista indiscutida. Santiago Bilinkis planteó desde el escenario que "la IA ya no se trata solo de hacerle preguntas a una herramienta, estamos empezando a trabajar con agentes como si fueran parte de un equipo".
Para los emprendedores porteños, esta revolución tecnológica representa un arma de doble filo: facilita probar ideas que antes parecían imposibles, pero obliga a repensar dónde reside el verdadero valor del negocio. Según Bearzi, el desafío actual es "poner en el core de los negocios la inteligencia artificial al servicio de la estrategia, no solo de la eficiencia".
El evento también destacó el crecimiento del sector biotecnológico argentino, un vertical que aunque lento por sus procesos regulatorios, representa una de las grandes apuestas de valor del país. La agenda buscó generar cruces entre científicos que lideran este sector y perfiles de negocios tradicionales.
Entre las historias inspiradoras se destacaron Georgina Sposetti, quien transformó una experiencia personal de salud en una solución tecnológica, y Marta Echaul, quien a sus 100 años sigue liderando su empresa de transporte, demostrando que el espíritu emprendedor no reconoce barreras etarias.
Federico Lauría, fundador de Dale Play, destacó la capacidad de la nueva generación para construir de forma global sin fronteras. El contrapunto lo puso Alejandro Melamed, quien advirtió sobre la importancia de proteger "el alma startup" frente al crecimiento acelerado.
El aspecto operativo del evento fue clave: el espacio "Conecta Inversor" vinculó a más de 35 fondos con startups, mientras que las mentorías grupales funcionaron bajo una lógica de "cancha compartida" con expertos de la red Endeavor.
La red Endeavor llega a esta mitad de 2026 con números que respaldan su impacto en el ecosistema porteño: más de 40.000 personas alcanzadas en el último año y una base de empresas que ya generan más de 200.000 puestos de trabajo.
Al cierre de la jornada en Puerto Madero, la conclusión era compartida: en un país donde la incertidumbre es constante, el emprendedor argentino ha decidido cambiar el foco. La pregunta ya no es qué pasará con la economía mañana, sino cómo el algoritmo puede cambiar el destino de su empresa hoy.

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